<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3079402205567517198</id><updated>2011-07-28T21:29:34.060-07:00</updated><category term='Libros'/><category term='Crítica Cultural'/><category term='Política'/><title type='text'>El (e)lector</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elelector.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3079402205567517198/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elelector.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>admin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00814286350611570337</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>9</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3079402205567517198.post-1158843721574039055</id><published>2009-10-09T12:26:00.000-07:00</published><updated>2009-10-09T18:54:23.509-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica Cultural'/><title type='text'>Informe para ciegos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:verdana;" &gt;Inkultura &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Las políticas culturales que el Estado ha impulsado en los últimos seis años no han sido decisivas en ningún campo. Exceptuando a la polémica Ley de Radiodifusión –una ley que enfatiza la regulación de la producción informativa bajo un nuevo paradigma, pero que poco dice sobre la cultural–, el resto de las gestiones innovadoras no han pasado de ser mera pirotecnia: &lt;a href="http://www.casarosada.gov.ar/index.php?option=com_rsgallery2&amp;amp;page=inline&amp;amp;id=1387&amp;amp;catid=661&amp;amp;limitstart=0"&gt;el ciclo musical en Casa Rosada&lt;/a&gt; (del que participaron Charly García, Horacio Fontova, Luís Alberto Spinetta, Soledad Pastorutti, Andrés Calamaro, Ignacio Copani, Miguel Cantilo y otros tantos entusiastas de la disfonía nacional y popular), sumado a los recitales de León Gieco y Juan Manuel Serrat &lt;a href="http://www.lt24online.com.ar/2004news/03/25a.html"&gt;en la inauguración del Museo de la Memoria en donde antiguamente funcionaba la ESMA&lt;/a&gt;, o a la presentación de Vicente Feliú frente al Monumento a la Bandera el día que s&lt;a href="http://america.cubaminrex.cu/Che/Homenajes/2008/2008-06-16_21.html"&gt;e cumplía un aniversario del natalicio de Che Guevara&lt;/a&gt;, son muestras de lo que decimos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El Canal Encuentro, espacio televisivo a través del cual se difunden –entre medio de entretenidas producciones extranjeras de divulgación científica– ultrapolitizados documentales históricos de realización local, tétricos programas para niños, y verdaderas invitaciones al bostezo transmitidas con intención didáctica, es el mayor logro del kirchnerismo (y del progresismo nacional) en el ámbito del desarrollo cultural. Más allá del canal, es poco lo que el actual gobierno puede considerar como una conquista que trascienda la mezquindad de sus luchas particulares para ser percibida como un beneficio común. La repatriación de los restos de Jorge Luís Borges tildaba este último casillero, pero el proyecto quedó estancado tras desatar una polémica sobre lo adecuado o inadecuado de la propuesta.  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:verdana;" &gt;Bring the boy back home &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Pese a que Beatriz Lenz –una diputada nacional del Frente para la Victoria, proveniente del ámbito del cine– figura como la responsable de haber intentado presentar un proyecto de ley para que el Estado se ocupe de la repatriación de los restos mortales de Borges, quien está detrás de la jugada es Alejandro Vaccaro. Una parte de la prensa (la parte más instruida) se sorprendió de que sea el peronismo quien publicitaba la iniciativa, puesto que integrantes de la bancada oficialista de la talla de Agustín Rossi y Patricia Vaca Narvaja habían dado el visto nuevo; se les reprochó olvidar que Borges fue deliberadamente antiperonista, como bien lo hace notar Roberto Baschetti en su libro &lt;/span&gt;&lt;a href="http://argentina.indymedia.org/mail.php?id=156551&amp;amp;comments=yes"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Borges textual&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; (además es conocida la historia en la que Borges, tras adherirse a arengas en contra del régimen militar vigente, fue castigado laboralmente –la leyenda habla de una recategorización como Inspector de Aves–, lo que terminó estimulándolo a renunciar a su puesto de empleado público en una biblioteca). &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Sin embargo no es el peronismo quien pretendía repatriar a Borges, o al menos no es ese peronismo al que se opuso Borges el que ahora se preocupa por él. El peronismo cristinista debía ser –al menos hasta el enfrentamiento con los productores rurales– un movimiento político que hiciera énfasis en la optimización de la calidad institucional de la república: &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/Ss_pOLAoBzI/AAAAAAAAADU/nQODCxEnmKc/s1600-h/3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 200px; height: 165px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/Ss_pOLAoBzI/AAAAAAAAADU/nQODCxEnmKc/s200/3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5390783708668626738" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; con el concertador Cobos de escudero, Cristina Kirchner se postulaba en 2007 como la madrina de las artes y las ciencias, la abanderada de los derechos humanos y la embajadora de la buena voluntad argentina alrededor del planeta. Desde esa perspectiva, Borges ya no sería un enemigo del peronismo, sino un signo de la argentinidad reconvertida. Pero el populismo (la corrupción en realidad) pesó más, y los kirchneristas terminaron celebrando a la figura de &lt;a href="http://www.bombitarodriguez.com.ar/"&gt;Bombita Rodríguez&lt;/a&gt; que los parodiaba, reviviendo viejos arquetipos del imaginario peronista, refugiándose en un pasado ya lejano, devolviéndole a Borges el epíteto de “gorila”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;De todos modos, es más probable que la batalla por la repatriación de Borges haya comenzado en las oficinas de la SADE. No se sabe si fue Lenz quien consultó sobre el asunto a Vaccaro o Vaccaro a Lenz, pero a nadie extrañaría apostar por lo segundo. Vaccaro es un empresario (que vive, según se dice, de formas toleradas de la usura), &lt;a href="http://basquetazulyoro.blogspot.com/2009/06/silencio-stampa.html"&gt;reconocido en el ámbito del deporte profesional por su vinculación al club Boca Juniors&lt;/a&gt;, tanto durante las gestiones de Alegre, como durante las de &lt;a href="http://www.labotellaalmar.com/vercorreo_lector.php?id=1666"&gt;Macri&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.extremista.com.ar/25834/jesica-cirio-nego-vinculaciones-con-pedro-pompilio/"&gt;Pompilio&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.facebook.com/group.php?gid=83506384308"&gt;Ameal&lt;/a&gt;. Pero Vaccaro es también, y sobre todo, un fetichista de Borges. Autor de dos biografías parcas de chismes y polémicas (&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.revistacriterio.com.ar/cultura/georgie-1899-1930/"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Georgie: 1899-1930&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; y &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.letralia.com/151/articulo05.htm"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Borges, vida y literatura&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;), y de un horroroso texto (&lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.lukor.com/literatura/05031903.htm"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;El señor Borges&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;) en el que rescata el testimonio de quien fuese durante años la mucama del escritor, Vaccaro es uno de esos personajes que Borges hubiera satirizado incluyéndolo en una de sus ficciones –como hizo con el pedante poeta de “El Aleph” o con la señora snob de “El Zahir”. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:verdana;" &gt;La fiesta de los monstruos &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Recientemente &lt;a href="http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0339/articulo.php?art=12779&amp;amp;ed=0339"&gt;Alejandro Vaccaro cobró fama nacional por su enfrentamiento público con María Kodama&lt;/a&gt;, la heredera legal de las obras de Borges. Ver pelear a estos dos personajes muestra lo entretenida que es la vileza de la que es capaz el género humano. &lt;a href="http://www.agenciaperu.com/entrevistas/2006/jul/kodama.html"&gt;Kodama acusa a Vaccaro&lt;/a&gt; de querer lucrar con Borges, de intentar “tapar historias muy extrañas de cómo obtuvo su dinero, por ejemplo, y usar el nombre de Borges como pantalla para otras cosas”, además de atacarlo por asuntos igual de severos como &lt;a href="http://elcomercio.pe/impresa/notas/kodama-denuncia-falsificacion/20090131/239346"&gt;la falsificación de manuscritos&lt;/a&gt;. Vaccaro, “caballerosamente”, es más contundente: le quita el título de “viuda del escritor” (nunca estuvieron legalmente casados), la desautoriza como albacea literaria, le atribuye torpezas y errores en las ediciones de los textos borgesianos que ella impulsa, sospecha sobre las causas alegadas por ella &lt;a href="http://www.casamerica.es/casa-de-america-virtual/literatura/articulos-y-noticias/kodama-contra-un-periodista-frances"&gt;para bloquear a Gallimard en la reedición de las obras completas de Borges en francés&lt;/a&gt;, la acusa de alterar libros que ella no escribió (al suprimir dedicatorias), la inculpa de mantener secuestrado al cadáver en contra de la voluntad de los sobrinos del escritor (y también, según ha deducido este filólogo, del escritor mismo), y extiende la sospecha de su influencia perniciosa en los últimos años de Borges, época en la que el escritor cambió de médicos, modificó su testamento, se radicó en Suiza y, con violencia, cortó lazos con familiares y amigos (todo eso último lo ha documentado Juan Gasparini, antiguo montonero, en &lt;/span&gt;&lt;a href="http://ecrivainsargentins.viabloga.com/news/bisbilles-autour-de-borges"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;La dépouille de Borges&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;). &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Según Vaccaro, Kodama es la única argentina que no quiere que Borges retorne en un féretro a su país, como ya felices lo hicieron Alberdi, San Martín, Sarmiento, Rosas y Juan Crisóstomo Lafinur entre otros. Pero, pese a la hipérbole de Vaccaro, hay muchas voces argentinas que toman el lado de Kodama. De cualquier modo la más nítida de ellas (y la que mejor razona) no es argentina, sino española: Juan Goytisolo ha hablado a favor de María Kodama desde la experiencia de un escritor consagrado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;En un artículo publicado en &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.clarin.com/diario/2009/09/06/opinion/o-01993018.htm"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Clarín&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;, Goytisolo esboza un argumento asombroso: evitar la espectaculización de la muerte de Borges es urgente, pues Borges no representa los valores y los rasgos del país en el que nació. A primera vista parece que Goytisolo pone a Borges por encima de Argentina, y efectivamente ello se constata cuando avanza: “Borges, como los grandes creadores, disfruta del privilegio de la extraterritorialidad. No pretendió hacer carrera alguna en el gremio de las letras ni puede ser invocado por ninguna agrupación religiosa, ideológica ni nacional. Como Joyce, Proust o Kafka pertenece a sus lectores. Su obra concierne tanto a un lector argentino como a un árabe, chino, escandinavo o brasileño.” La palabra clave de ese texto aristogógico es “obra”. Puede ser que la obra de Borges sea patrimonio de sus lectores, ¿pero también lo son sus restos? Muchas iglesias católicas, auténticas organizaciones tanatárquicas, conservan restos de santos como reliquias. Lo que se pretende para Borges no es muy distinto. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Goytisolo compara al hipotético circo que habría de montarse en torno a la repatriación de Borges con el circo real que se montó en torno al traslado a París de las cenizas de Jean Moulin –&lt;a href="http://www.geocities.com/resistancehistory/frenay.html"&gt;el cuestionado héroe&lt;/a&gt; de la resistencia francesa torturado por Klaus Barbie–, donde no faltó el grosero elogio y las exaltadas proclamas políticas tan comunes en un evento público. Según su opinión, el francés obró sin anhelo de gloria, por lo que tanta pomposidad regalada resultó ridícula. Empero más ridículo es pensar que una persona puede actuar concientemente en busca de la gloria. Es decir, la gloria es un premio difuso que se le otorga a alguien que, desde su posición, ha luchado por volverse visible, por marcar la diferencia, por ser partícipe de las (viles) luchas de su tiempo. Un combatiente (bélico, cultural) puede llegar a poner a la gloria como meta final o ideal regulativo de su acción, pero más le preocupa el trabajar en torno a la construcción de sus estrategias de triunfo. Moulin y Borges pertenecieron a un campo social que Goytisolo –citando a Kundera– desprecia llamándolo “el pequeño contexto” (donde las acciones individuales repercuten en un espacio vecinal o, a lo sumo, provinciano), pues, salvo que uno concentre una enorme cantidad de poder, todas las acciones individuales sólo pueden inscribirse en ese espacio. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/Ss_mS827T9I/AAAAAAAAADE/0MN1oSFsY3Q/s1600-h/1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 200px; height: 178px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/Ss_mS827T9I/AAAAAAAAADE/0MN1oSFsY3Q/s200/1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5390780492234313682" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Para el escritor español un monumento o una ceremonia mortuoria es un recordatorio vano y patético que haría feliz a los (pequeños) hombres del “pequeño contexto”, pero que sin duda resultaría reprobable para un (gran) hombre del “gran contexto”. Goytisolo parece olvidar que la “grandeza” o la “pequeñez” de un hombre son algo que no son una característica que se posea &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;a priori&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;, sino que tales rasgos se adquieren a través de negociaciones en las que los demás lisonjean o denostan a alguien (que puede o no participar de esa acción). Queda claro así que toda su argumentación, a diferencia de la de los kodamistas, no se basa en subrayar la decisión privada de Borges de huir del vedettismo cultural alfonsinista para evitar &lt;a href="http://www.saberderecho.com/2009/04/balbin-el-fin-de-un-misterio.html"&gt;reencarnarse en Balbín&lt;/a&gt; durante su agonía, sino que su estrategia es degradar la esfera pública de una república con la excusa de que existen seres humanos que, aunque le deban su fama mundial a su país, están más allá del tiempo y del espacio, son pneumáticas gotas de eternidad que regaron los gramáticos siglos en los que los demás mortales vivimos. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:verdana;" &gt;Historia nacional de la fama &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Borges, en la conferencia “El escritor argentino y la tradición”, plantea la cuestión del nacionalismo político y cultural. Rechaza al nacionalismo localista (tanto al despótico que vindica la herencia española, como al liberal que inventa la herencia gauchesca), desestima como una puerilidad a las tesis que sostienen que la tradición argentina se encuentra en el futuro, y se aferra al occidentalismo atravesado de realidad vernácula como matriz cultural de lo argentino. Esa postura hizo que nacionalistas (de izquierda y de derecha) como Jorge Abelardo Ramos y Juan José Hernández Arregui juzgaran a Borges como un representante del colonialismo cultural. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;En la primera mitad de la década de 1950, Borges era estimado solamente por el círculo de lectores de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Sur&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;; los lectores porteños más jóvenes lo percibían como una suerte de vanguardista rezagado, ejemplar vivo del viejo y superado martinfierrismo de la década de 1920. Sin embargo, durante la segunda mitad de aquella consagratoria década de 1950, Borges comenzó a ser publicado por &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Les Temps Modernes&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; del mismísimo Sartre, al mismo tiempo que la Revolución Libertadora lo premiaba con un puesto de importancia en la Biblioteca Nacional. Esa súbita visibilidad atrajo el interés por su obra de aquellos que se resguardaban bajo el ala sociologista de Martínez Estrada para combatir contra el voluntarismo de Mallea, y Borges pasó lentamente al centro de una escena intelectual que abandonaba el existencialismo y se introducía en el estructuralismo.  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Sin embargo la “generación comprometida” se topó con un personaje que, pese a su maestría para la prosa, no les interesaba: Borges desconfiaba de la historia, desconocía a la sociología, desestimaba a la psicología, ocultaba sus afinidades políticas y censuraba al sexo, lo que lo dejaba por fuera de las idolatrías culturales de ese momento. A la filosofía la dibujaba como gimnasia mental, y –dada su ceguera– poco le interesaban las artes plásticas o escénicas. Además se desplazaba deliberadamente a contracorriente cuando se zambullía en las genealogías o cuando elogiaba a las antiguas glorias militares. Adolfo Prieto, un “contornista” formado al calor del campo intelectual de la década de 1950, dedicó el libro &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Borges y la nueva generación&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; (1954) a ensayar un parricidio contra aquel al que el &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;establishment&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; intentaba transformar en el nuevo patriarca de las letras nacionales. La tesis fundamental de aquel escrito es que Borges debía ser admirado como estilista, puesto que su prosa tenía una fluidez oral muy apreciable según su opinión, pero en contrapartida debía ser impugnado como crítico, ya que desde esa posición no era más que un insignificante filólogo (Prieto, para ejemplificar eso, compara la lectura furiosa que Martínez Estrada realiza de Hudson, frente al catálogo de nimiedades que Borges le señala al británico). Blas Matamoro, quince años más tarde y con otro instrumental teórico, recusa, en su libro &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Borges o el juego trascendente&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;, esa división propuesta por Prieto. Por ese motivo la intelectualidad porteña ultrapolitizada de la década de 1970 minimizó a Borges, y lo redujo a ser una suerte de genio literario congelado en la década de 1950 –época en la que las luchas de liberación nacional no eran más que una fantasía que muchos impedían que se volviese realidad. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;En la década de 1980 la anatemización de Borges concluye, y –con la democracia convertida ya no en una etapa de las luchas populares sino en su logro máximo– el compromiso de la literatura se canceló, pues al tiempo que el mercado editorial comenzaba a profesionalizarse según los modelos monopolistas (la ley de ISBN data del año 1981) los escritores comenzaban a notar cada vez más cuan prescindible e irrelevante era su actividad. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;En aquel entonces cobró impulso una triste contraposición que la crítica hacía entre Roberto Arlt y Jorge Luís Borges, entre un radioteatro de Niní Marshall y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Hamlet&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;, entre el expresionismo usado para aterrorizar y el expresionismo usado para horrorizar, y muchos (Ricardo Piglia entre ellos) anhelaban presentarse como la síntesis entre ambos. De allí es la extraña revalorización como “genio literario” que se hizo de Macedonio Fernández, un personaje al que Borges apreció más como circunstancial interlocutor que como autor de libros –ya desde la década de 1960 muchos intentaban leerlo, pero fue gracias a la recuperación de Borges y a la renovación de la teoría que Macedonio empezó a ser visto como algo más que un conversador estrafalario, algo que no había logrado ni el propio Raúl Scalabrini Ortiz, uno de los pocos autores que hasta ese entonces habían intentado inventarse un Macedonio de un pensamiento medianamente coherente y relevante. Desde entonces Borges ha perdido la vivacidad de su voz y ha pasado a ser una suerte de parte del patrimonio nacional, algo que no necesita ser refutado o vindicado, sino aceptado con sus errores y aciertos. Pese a ello, hay quienes aún intentan parricidios para nada eutanáticos contra él. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:verdana;" &gt;El simulacro y la política&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El escepticismo fue la inclinación política más evidente de Borges. Contrariamente a, por ejemplo, Benedetti –quien militó tanto en el pesimismo reformista como en el optimismo revolucionario–, Borges mantuvo siempre una prudencial distancia de la política, especialmente para no dejar que a su obra la sepultase la actualidad. Sin embargo, en los apéndices de sus antologías, sobran las notas y los artículos en los que sus compromisos y sus lealtades quedan en evidencia. Su visión general puede resumirse en la idea de que Argentina se desplazaba aún del ámbito de la barbarie hacia el de la civilización, sin todavía haber alcanzado a esta última: Kodama afirma que &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Los Conjurados&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; –una especie de exhortación borgesiana a la humanidad– es un homenaje a Suiza, país en el que hombres de diferentes religiones y de distintos idiomas se agruparon, por un acto de la voluntad y por una decisión racional, para constituir un país en el que se respetase la diversidad pero que funcionase como unidad, y en el que las esferas públicas y privadas se hallasen en completa armonía. Dicho de otro modo, Kodama sostiene que Borges, hacia su última vejez, devino rousseauniano. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Pero durante su juventud fue otro su derrotero político. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/Ss_n-rpD3CI/AAAAAAAAADM/BeWhau9ELTw/s1600-h/2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px; height: 178px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/Ss_n-rpD3CI/AAAAAAAAADM/BeWhau9ELTw/s200/2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5390782343038622754" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; En su adolescencia admiró a la revolución rusa, convencido de que al huracán bolchevique lo guiaba la buena voluntad. Después, tras descubrir lo falaz de dicha convicción, viró hacia el nacionalismo, gravitando durante años entre el positivismo socioliberal (ordenador y progresista) y el conservadurismo hispanófilo (restaurador y tradicionalista). En su madurez construyó su propia versión del nacionalismo –en las conversaciones recogidas en &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Borges para millones&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; se lee: “hay un error del que yo he sido culpable y sigo siéndolo: el nacionalismo”, y luego inicia una arenga a favor de un inventado cosmopolitismo– libre del fundamentalismo católico, del antisionismo y de la ciega fe del romanticismo que muchos profesaban; libre, también, de la superstición democrática (y por ello elitista y profundamente individualista). Ello fue durante los años en que ascendió el peronismo, que era para él una versión caricaturesca y trivializada del gobierno de la fuerza caballeresca que proponía por su admiración a Spengler y Schopenhauer –tal y como había sido el hitlerismo para Jünger, a quien homenajea en "Deutsches Requiem". &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El famoso encuentro con Videla (del que también participaron Sabato y Castellani), y la nunca olvidada condecoración que recibió de Pinochet que, dicen, le costó el premio Nobel, llevó en 1978 a Manfred Schönfeld –cuando se discutía entusiastamente la cuestión del Beagle– a intentar convertir a Borges en un profeta de la violencia heroica. Borges le contestó dejándole saber que a la violencia heroica él no la profetizaba, sino que la confinaba al campo de la nostalgia, exaltaba las guerras pasadas pero condenaba las futuras; sus textos, a diferencia de los de Sabato, nunca se jactaron de poseer una intención didáctica. Al defenderse de aquel defensor suyo de&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt; La Prensa&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;, comenzó luego a defenderse de aquellos “defensores” de la república: firmó varias solicitadas pidiendo el esclarecimiento de la situación de los detenidos-desaparecidos, y condenó a la Guerra de Malvinas en medio del fervor que ésta había suscitado entre la población. Muchos interpretaron esos gestos como una meditada apología de alguien que al principio había hablado desde la ignorancia (&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;no obstante en &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Borges para millones&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;, el propio escritor sostiene que la violencia rural que Sarmiento condena como síntoma de la barbarie se había ahora instalado en las ciudades, previo fracaso de las experiencias guerrilleras); lo cierto es que fue uno más de los tanto que desconocieron que detrás del reinado de la seguridad que habían instituido las FFAA, había un reinado del terror al cual muy pocos podían llegar a reverenciar. Como Sabato, que casi sugirió ser encarcelado por la culpa que sentía al haber apoyado a un gobierno terrorista, Borges hizo todo lo posible para lavar su imagen, predicando un voluntarismo rousseauniano con una cuestionable sinceridad para alguien tan escéptico.   &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Tras el triunfo de Alfonsín se subió a la ola progresista y democratizadora que atravesaba Argentina, y fue elogioso: “yo descreí de la democracia, creí que era un caos. Pero ese caos ha demostrado, el 30 de octubre, su voluntad de ser un cosmos. Ahora tenemos derecho a la esperanza. Mejor dicho: tenemos el deber de la esperanza.” Quizás todo ello movió a que en la década de 1980 su obra fuese limpiamente recuperada, incansablemente leída y caprichosamente comentada, tradición que sigue vigente hasta el día de hoy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Francisco Crippa&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3079402205567517198-1158843721574039055?l=elelector.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elelector.blogspot.com/feeds/1158843721574039055/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3079402205567517198&amp;postID=1158843721574039055&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3079402205567517198/posts/default/1158843721574039055'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3079402205567517198/posts/default/1158843721574039055'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elelector.blogspot.com/2009/10/inkultura-las-politicas-culturales-que.html' title='Informe para ciegos'/><author><name>admin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00814286350611570337</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/Ss_pOLAoBzI/AAAAAAAAADU/nQODCxEnmKc/s72-c/3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3079402205567517198.post-4701814234552511005</id><published>2009-10-03T09:00:00.000-07:00</published><updated>2009-10-03T09:25:57.085-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Libros'/><title type='text'>La voz del amo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;The International Bank for Reconstruction and Development. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Argentine youth: an untapped potential.&lt;/span&gt; World Bank Publications, Washington DC, 2009, ISBN-13: 978-0-8213-7924-0&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/Ssd22CQXiUI/AAAAAAAAACk/wc5Wz0sjn04/s1600-h/Dibujo.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 224px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/Ssd22CQXiUI/AAAAAAAAACk/wc5Wz0sjn04/s320/Dibujo.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5388406149862623554" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; El Banco Mundial es una institución creada en 1944, cuya finalidad aparenta ser la de financiar a diversos países en su lucha contra la pobreza, contribuyendo de ese modo a su desarrollo socioeconómico. Su omnipresencia global obliga a la institución a poseer un vasto aparato de inteligencia internacional. De manera permanente, el Banco Mundial encarga informes acerca de diversos aspectos de todos los rincones del planeta a los que sus tentáculos alcanzan. Al estar muchos de ellos escritos &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;ad usum scholarum&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;, los textos no suelen ser preparados con la prolijidad de algo que va a ser publicado. Por este motivo muchos fragmentos se repiten íntegra y literalmente en distintas partes de los libros. Esto es lo primero que uno nota al leer &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Argentine youth: an untapped &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;potential. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Lo siguiente que un lector atento percibe al abordar &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Argentine youth &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;es que, más allá del apuro con el que el informe parece estar redactado, al final de los capítulos centrales se hallan “sugerencias” (a veces a modo de preguntas orientativas, a veces a modo de órdenes) destinadas a transformar la realidad que el texto diagnostica. Desconocemos la incidencia final de estas sugerencias, pero suponemos que el Banco Mundial puede llegar a tener &lt;a href="http://www.laprensa.com.ar/343219-Boudou-define-la-estrategia-para-negociar-con-el-FMI.note.aspx"&gt;"algo" de influencia en el diseño de las políticas públicas de nuestro país en los próximos años&lt;/a&gt;. Lo curioso es que el texto propone soluciones, pero parte y se desarrolla desde una posición descriptiva antes que desde una explicativa –así, por ejemplo, en una parte se lee: “no está claro si una adolescente está laboralmente inactiva porque se ha vuelto madre, o si porque se ha vuelto madre ella está inactiva”; el abuso del dialelo, la dificultad para distinguir las causas de los efectos y los efectos de las causas, nos dan una idea de la calidad de las propuestas del Banco Mundial para resolver los problemas argentinos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La coordinadora de la redacción del informe es la economista Dorte Verner, quien encolumna detrás de si a varios investigadores de la London School of Economics, la Ecole d’économie de Paris y otros centros de estudios de igual o mayor militancia tecnocrática. El tema que los reúne es el estado actual de la juventud argentina. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El diagnóstico evita los rodeos: los jóvenes argentinos son el grupo poblacional más grande del país que, junto a la próxima generación de niños, va a influenciar la vida económica, social y política argentina (en ese orden) por los próximos cuarenta años; por tanto al invertir en este sector de la sociedad el país no hace más que responder a una prioridad nacional. Sostienen –como una consistente perogrullada– que si las políticas públicas omiten a la juventud, entonces en el futuro habrán altos índices de desempleo, bajos índices de salud, inseguridad y escaso crecimiento económico. Es más, afirman que es &lt;a href="http://www.perfil.com/contenidos/2008/09/08/noticia_0026.html"&gt;esta generación&lt;/a&gt; la que tendrá la responsabilidad de romper con “la espiral de pobreza e inequidad intergeneracional” [p. xiii, p. 2] y de mover a la Argentina nuevamente al grupo de los países con mayores ingresos del mundo.  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El informe sigue de cerca el desempeño laboral de los jóvenes argentinos. Señala que los salarios varían de acuerdo a las diferentes regiones del país y que lo mismo sucede con la estabilidad laboral. Capital Federal y sus alrededores es el sitio en donde existe una mayor rotación laboral entre los jóvenes, &lt;a href="http://blogs.perfil.com/libros/2009/09/03/%C2%A1odio-mi-laburo-el-trabajo-precario-de-los-jovenes/"&gt;convirtiéndolos por ello en mano de obra barata de diversas empresas que evitan capacitar a sus empleados&lt;/a&gt;. También el trabajo en negro es una práctica habitual según el informe del Banco Mundial: se toma a un joven en un periodo de pruebas y se lo mantiene trabajando unos meses más de lo que la ley dicta, &lt;a href="http://www.elargentino.com/nota-53624-Bien-Don-Carlos.html"&gt;explotándolo sin recibir represalias por parte de los organismos de control&lt;/a&gt; (sin embargo la palabra “explotación” no es parte del vocabulario del Banco Mundial). Después, lo obvio para quien vive en Argentina: los trabajadores con mayor educación ganan mucho más que los de menor educación, los jóvenes trabajan menos horas que los adultos, los sueldos de los empleados capacitados son alborotadoramente más altos que los que trabajan en condiciones precarias, etc.  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Con respecto a la educación, el informe apunta el hecho de que si bien el índice de alfabetización es alto, lo es también el índice de repetición del año escolar (más alto aún que en países como Ecuador). Luego, más obviedades para los argentinos: la deserción escolar es mayor entre los sectores más pobres de la sociedad, los jóvenes de las áreas rurales son más propensos a abandonar la escuela que los que viven en zonas urbanas, etc. Con algo de preocupación se destaca la existencia de un grupo grande de jóvenes que, alejado del circuito escolar, no ha encontrado su lugar en el mercado laboral, y permanecen en una peligrosa ociosidad. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Lo más interesante del informe son los análisis (siempre cuantitativos y nunca cualitativos) de tópicos como salud pública, familia y participación cívica en torno a las juventudes. Si bien se destaca que los indicadores de salud son los más optimistas de la historia, el índice de mortalidad juvenil es más elevado de lo que se puede esperar en un país con ingresos como el nuestro. El SIDA, los embarazos adolescentes y las muertes por abortos ilegales son, en la perspectiva del informe, productos de la “falta de información”. El tabaquismo, el alcoholismo y la drogadependencia en los jóvenes son, a su vez, tres flagelos que el informe recomienda eliminar, pues “fumar incrementa el hábito de beber y viceversa” [p. 59] –también habla de reducir la disponibilidad de las armas de fuego, sin aclarar que en Argentina eso es algo ya estipulado, y que los “juguetes rabiosos” de los asaltantes adolescentes son objetos facilitados por fuerzas de seguridad corruptas o mafias que tienen algún tipo de complicidad con esas fuerzas. Sobre la problemática de la seguridad, el Banco Mundial sentencia: “[hay que enfocarse] en proveer segundas oportunidades (o, en algunas casos, rehabilitación) a la juventud que se encuentra ya en una situación de riesgo –dejando atrás la tolerancia cero (o ‘mano dura’) y dirigiéndose hacia un desarrollo comprehensivo de los jóvenes” [p. 97]. Tras asegurar que la violencia juvenil local no tiene la dimensión que puede tener en Brasil o en Centro América, los expertos del Banco Mundial afirman: “Un enfoque holístico y sistemático para controlar y prevenir la violencia –orientado hacia la juventud en alto riesgo y hacia sus familias, dirigido hacia diversos factores de riesgo en distintos niveles– puede reducir la violencia” [p. 83]. Familias funcionales y escuelas persistentes son, a los ojos del Banco Mundial, los mejores elementos para evitar los riesgos entre los jóvenes y asegurar su transición a una adultez exitosa.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;De cualquier manera todo queda en un espacio lateral cuando en el informe se lee que “los movimientos de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;piqueteros&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; y los de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;barras bravas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; –basándose particularmente en la juventud marginalizada– han organizado a los jóvenes alrededor de su exclusión social” [p. xix]. Sobre los barras bravas, un poco más adelante, se aclara: “Un artículo reciente de Monte Reel en el &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Washington Post &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;(24/02/07) señala vínculos entre barras bravas y pandillas que reciben dinero y trabajos de los clubes de fútbol para atormentar a los fanáticos de otros clubes” [p. 81, n. 69]. Pero, con respecto a los piqueteros, el informe desvaría; citando a Petras, los responsables de la redacción dicen: “La acción colectiva –el levantarse para defender los derechos al bloquear calles y autopistas– define a los &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;piqueteros&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;. De un modo similar, al principio de 2000, las asambleas populares le permitían a las juventudes expresar sus preocupaciones. Manteniendo su autonomía ante los partidos y las estructuras políticas tradicionales, estos grupos también proveen espacios para talleres, charlas, seminarios de educación popular, actividades juveniles y recreación” [pp. 79-80]. Después sostienen cosas como que “la mayoría de los grupos &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;piqueteros&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; son no-jerárquicos, siendo la autonomía y la democracia directa sus claves organizativas” [p. 80], a lo que naturalmente agregan que “esta perspectiva fue muy atractiva para grupos juveniles (estudiantes, vecinos, artistas callejeros, centros culturales, organizaciones de derechos humanos) quienes encontraron una vía para actuar y generar nuevas áreas de emancipación” [&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;ibíd.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;]. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Lo peor de todo no es el desconocimiento de la dinámica de los movimientos piqueteros –donde la horizontalidad es ilusoria y la autonomía es transitoria– sino que Nicola Garcette, Estanislao Gacitúa-Marió y Alessandra Heinemann (los que firman la sección sobre “Ciudadanía y participación”) parecen darle legitimidad a grupos políticos que nacieron no &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;después &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;de la destrucción socioeconómica que ejecutó el menemismo sino &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;durante&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;. Es decir, para el Banco Mundial, las organizaciones que emergieron como un factor de resistencia producido por la deserción del Estado, hoy (en 2009) son vistas como elementos innovadores: “Aún en pequeña escala, estos movimientos representan una nueva manera para generar y ejercitar ciudadanía y canalizar representación basándose en la democracia directa. Aunque rescatan la memoria histórica de la clase trabajadora, estos movimientos rodean a los nuevos actores sociales –y a las relaciones en torno a ellos– sin la mediación del Estado ni de las instituciones políticas” [&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;ibíd&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;.]. De este modo adhieren a los análisis más burdos de la izquierda nostálgica que, viendo a los piqueteros como un nuevo espacio para la realización de sus aspiraciones políticas cuando éstos estaban aún en su apogeo tras el colapso de 2001, actualmente se han desplazado hacia la sobredimensionización de las organizaciones ecologistas.  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Siendo &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Argentine youth&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; un trabajo publicado en marzo de 2009, cualquiera podría acusar a los expertos del Banco Mundial de utilizar material de estudio obsoleto. Sin embargo la reaparición reciente de personajes como &lt;a href="http://www.misionescuatro.com/diario/2009/09/02/locales/el-movimiento-de-raul-castell-presento-un-petitorio-en-la-rosadita"&gt;Castells&lt;/a&gt; o &lt;a href="http://www.acordobanoticias.com.ar/?p=2658"&gt;Santillán&lt;/a&gt; (la tibia recuperación del protagonismo cotidiano del MIJD o de la CCC) nos lleva a sospechar de una institución que mientras dice una cosa (ej: “al promover políticas y programas sobre los individuos –mejorando sus capacidades personales y su autoestima–, sobre las relaciones claves –padres, tutores, pares–, sobre las comunidades –escuelas, barrios, policía–, y sobre leyes sociales y normas, las chances de reducir los números de los jóvenes en riesgo a largo plazo son enormes” [p. xx]), al mismo tiempo obliga a los países que extorsiona a adoptar medidas tendientes a vincular especulativamente a los salarios a la productividad, a flexibilizar las negociaciones laborales colectivas, y a introducir elementos de mercado en los sistemas de sanidad, educación y pensiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eugenia Cabrera &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3079402205567517198-4701814234552511005?l=elelector.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elelector.blogspot.com/feeds/4701814234552511005/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3079402205567517198&amp;postID=4701814234552511005&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3079402205567517198/posts/default/4701814234552511005'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3079402205567517198/posts/default/4701814234552511005'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elelector.blogspot.com/2009/10/la-voz-del-amo.html' title='La voz del amo'/><author><name>admin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00814286350611570337</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/Ssd22CQXiUI/AAAAAAAAACk/wc5Wz0sjn04/s72-c/Dibujo.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3079402205567517198.post-4426651957245295524</id><published>2009-09-25T12:14:00.000-07:00</published><updated>2009-09-25T19:34:42.375-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica Cultural'/><title type='text'>Sobre tumbas y héroes</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Las muertes de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Alfonsín&lt;/span&gt; y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Benedetti&lt;/span&gt; nos recordaron aquello que creíamos haber olvidado: la existencia de legados de esos dos que ya no están. En realidad hablamos más bien de legados selectivos, pues nadie desea hoy hacerse cargo de los errores de esos hombres.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Las muertes &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;por causas natura&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;les &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;de referentes &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;generacionales&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; nos hacen pensar también, o al menos a mi me hacen pensar, en aquellos que están en condiciones de –si se me permite el eufemismo– “seguirles los pasos”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;De los vivos por morir (básicamente toda la población del planeta) quisiera referirme únicamente a tres de ellos: &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Videla&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;Menem&lt;/span&gt; y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Sabato&lt;/span&gt;. Los tres nombres, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;afortunadamente&lt;/span&gt;, disuenan al colocárselos uno al lado del otro, aunque no faltará más de un insensato que no dude en tejer algún tipo de alianza entre ellos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:verdana;" &gt;El dictador sin novela&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Jorge Rafael &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Videla&lt;/span&gt; fue el dictador al que el Plan Cóndor le concedió el honor de ser el máximo responsable por el destino de un país (imagino que su llegada a la presidencia no fue &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;directamente&lt;/span&gt; digitada desde &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;Washington&lt;/span&gt;, sino que se efectuó tras &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;negociaciones&lt;/span&gt; interminables en el Edificio del Libertador y otras oficinas y despachos, pero siempre es más “políticamente correcto” ver un imperialismo sin cómplices locales, con autómatas manipulados a control remoto). El día en que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;Videla&lt;/span&gt; muera, lo anticipo, habrá más de uno alegre por el deceso; lo expresará moderadamente, sin demasiada alharaca, pero no se privará de mostrar su felicidad. También habrá quienes lloren su fallecimiento o que al menos el hecho los conmueva hasta sentirse apenados. Al resto, a la gran mayoría a decir verdad, no le importará en lo más mínimo. Y, por supuesto, nadie podrá vindicar el desempeño político de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Videla&lt;/span&gt;, porque tal historia es la crónica de un fracaso: para algunos quedará en la memoria como la primera cara visible (no como el cerebro) de un vasto proyecto para frenar una violencia salvaje, mientras que para otros lo hará como el responsable de haber “puesto en marcha” dicha violencia. Pero su muerte no podrá ser capitalizada políticamente por nadie, ni siquiera de manera negativa por la izquierda. Como a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Seineldín&lt;/span&gt;, se le negaran los honores militares, pero, a diferencia del coronel, este general &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;efectivamente&lt;/span&gt; lo merecerá.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:verdana;" &gt;Las poéticas &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;peronistas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Un tanto más delicada resulta la situación de Carlos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;Saúl&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;Menem&lt;/span&gt;. A diez años de su salida del poder, y a seis de su frustrado intento por regresar, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;Menem&lt;/span&gt; no cuenta con el apoyo que tuvo en sus momentos de gloria. Claro que aún se pueden hallar a &lt;a href="http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&amp;amp;nid=24009&amp;amp;pagina=3"&gt;las huestes &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;menemistas&lt;/span&gt; organizando a las bases&lt;/a&gt; en el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;conurbano&lt;/span&gt; bonaerense, pero su retroceso es tal que ya &lt;a href="http://www.periodismo.com/modules/news/article.php?storyid=3607"&gt;ni en La &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;Rioja&lt;/span&gt; tiene peso político&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/Sr0YeTMwz7I/AAAAAAAAACE/xNHcwAR8DGE/s1600-h/1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px; height: 182px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/Sr0YeTMwz7I/AAAAAAAAACE/xNHcwAR8DGE/s200/1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5385487638233927602" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; La fauna &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;menemista&lt;/span&gt; oscila actualmente entre &lt;a href="http://vuelvamenem.blogspot.com/2009/05/menem-lo-hizo-y-nadie-lo-puede-negar.html"&gt;la nostalgia&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-126324-2009-06-09.html"&gt;el escándalo&lt;/a&gt;, entre &lt;a href="http://www.jorgeasisdigital.com/"&gt;el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;anti&lt;/span&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;kirchnerismo&lt;/span&gt; más ácido&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.periodicotribuna.com.ar/Articulo.asp?Articulo=5613"&gt;el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;farandulismo&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;Macri&lt;/span&gt; no los seduce, sobre todo porque él mismo no desea hacerlo. El &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;menemismo&lt;/span&gt; corre hoy la suerte que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;posiblemente&lt;/span&gt; correrá el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;kirchnerismo&lt;/span&gt; en el futuro. Entre ambos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;ismos&lt;/span&gt; hay una continuidad ética, que difiere sólo en su presentación estética (diferencia fundamental, porque sospecho que en el fondo, la política contemporánea, es &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;principalmente&lt;/span&gt; una guerra estética). Sin embargo la hegemonía &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_32"&gt;kirchnerista&lt;/span&gt; está construida con códigos distintos a los de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_33"&gt;menemista&lt;/span&gt;. Tal vez el más &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_34"&gt;significativo&lt;/span&gt; sea la falta de apoyo popular. Es decir, quienes hoy defienden la larga gestión de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_35"&gt;Kirchner&lt;/span&gt;, en mi opinión, lo hacen con fines claramente intencionados: no buscan defender un estilo de vida sino su estilo de vida. Es por ello que el &lt;a href="http://www.clarin.com/diario/2009/03/08/elpais/p-01872706.htm"&gt;caso &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_36"&gt;Skanka&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=970702"&gt;la valija de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_37"&gt;Antonini&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, los &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_38"&gt;vertiginosos&lt;/span&gt; &lt;a href="http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&amp;amp;nid=26363"&gt;crecimientos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_39"&gt;patrimoniales&lt;/span&gt; de los &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_40"&gt;Kirchner&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;,  &lt;a href="http://www.apfdigital.com.ar/despachos.asp?cod_des=131191"&gt;el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_41"&gt;arcoiris&lt;/span&gt; que finalizaba en el baño del despacho de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_42"&gt;Miceli&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.clarin.com/diario/2007/08/10/elpais/p-01401.htm"&gt;los gastos de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_43"&gt;Picolotti&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, la &lt;a href="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=912919"&gt;venta de armas de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_44"&gt;Garré&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, el &lt;a href="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=922552"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_45"&gt;gasoducto&lt;/span&gt; de Santa Cruz&lt;/a&gt;, y otros similares actos de corrupción son minimizados por los acólitos del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_46"&gt;kirchnerismo&lt;/span&gt;. Ellos los consideran meros accidentes colaterales en una guerra mucho más profunda: la liberación nacional. No les importa todo lo que la prensa “canalla” denuncie, pues eso no son más que piedras que los reaccionarios intentan poner en las sendas para alcanzar la libertad (abandonando la prehistoria) y la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_47"&gt;autodeterminación&lt;/span&gt; (rompiendo con la dependencia). Por ello dentro del movimiento &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_48"&gt;kirchnerista&lt;/span&gt;, cuando uno construye una taxonomía de sus cuadros, podrá observar la confluencia del &lt;a href="http://www.pensamientonacional.com.ar/"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_49"&gt;nacionalismo&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_50"&gt;revisionista&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; con el &lt;a href="http://www.martinfierro.org.ar/"&gt;progresismo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_51"&gt;latinoamericanista&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, el &lt;a href="http://libresdelsur.org.ar/"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_52"&gt;estivalismo&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_53"&gt;marxiano&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; con la &lt;a href="http://www.laoesterheld.com/"&gt;nostalgia utopista&lt;/a&gt; (recordemos que hasta &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_54"&gt;Aldo&lt;/span&gt; Rico pudo cobijarse bajo el paraguas &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_55"&gt;kirchnerista&lt;/span&gt; &lt;a href="http://www.aquilanoticia.com/nota.asp?IDNoticia=9846"&gt;cuando &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_56"&gt;Kunkel&lt;/span&gt; le abrió las puertas&lt;/a&gt; por su “coincidencia en el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_57"&gt;antiimperialismo&lt;/span&gt;”).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_58"&gt;menemismo&lt;/span&gt; también tuvo su inventario de la vergüenza: el &lt;a href="http://www.clarin.com/diario/2006/01/23/elpais/p-01101.htm"&gt;caso &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_59"&gt;IBM&lt;/span&gt;-Banco Nación&lt;/a&gt;, la &lt;a href="http://www.periodismoenlared.com/menem-nuevamente-prision"&gt;venta ilegal de armas a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_60"&gt;Croacia&lt;/span&gt; y Ecuador&lt;/a&gt; (con el consiguiente &lt;a href="http://www.periodismoenlared.com/menem-nuevamente-prision"&gt;"accidente" en la fábrica de armas de Río Tercero&lt;/a&gt;), &lt;a href="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=865525"&gt;la mafia del oro&lt;/a&gt;, los &lt;a href="http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-50977-2005-05-13.html"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_61"&gt;guardapolvos&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_62"&gt;Bauzá&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=103726"&gt;la aduana paralela de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_63"&gt;Ibrahim&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; y muchas otras cosas. Pero la mayoría de los &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_64"&gt;menemistas&lt;/span&gt; mostraban un menor &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_65"&gt;convencimiento&lt;/span&gt; a la hora de alegar que todo ello era producto de una oposición envidiosa que denunciaba porque no podía aceptar su lejanía del poder y su &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_66"&gt;marginalización&lt;/span&gt; en la historia. En el fondo, el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_67"&gt;menemista&lt;/span&gt; de la década pasada dejaba espacio a la duda, reconocía que la indecencia era una posibilidad. Quizás todo ello tenga que ver con el giro que hubo tras la crisis de 2001, en donde la sociedad sintió la necesidad de pasar de la frivolidad al compromiso, del derroche &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_68"&gt;desenfrenado&lt;/span&gt; a la producción digna –y, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_69"&gt;agregaríamos&lt;/span&gt;, del &lt;a href="http://www.caras.uolsinectis.com.ar/galeria-de-fotos.xtpl/Edici%C3%B3n-N%C2%BA-1429.htm?publicid=a2CfL1gYLslLx72E0XU-ZpA"&gt;famoso devenido político&lt;/a&gt; simbólico al &lt;a href="http://www.caras.uolsinectis.com.ar/galeria-de-fotos.xtpl/Edici%C3%B3n-N%C2%BA-1429.htm?publicid=a2CfL1gYLslLx72E0XU-ZpA"&gt;famoso devenido símbolo político&lt;/a&gt;. No obstante ello no aconteció, o al menos no aconteció según como se lo exigía (tras las &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_70"&gt;privatizaciones&lt;/span&gt; desbordadas de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_71"&gt;irregularidades&lt;/span&gt; del riojano, le siguieron las &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_72"&gt;estatizaciones&lt;/span&gt; también plenas de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_73"&gt;irregularidades&lt;/span&gt; del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_74"&gt;santacruceño&lt;/span&gt;).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Si &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_75"&gt;Kirchner&lt;/span&gt;, jugando a matar o morir como hace actualmente, no consigue su triunfo, deberá seguir con el ritual de los mandatarios salientes que inauguró &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_76"&gt;Menem&lt;/span&gt;: responder a la cita de la justicia. Sin embargo su estrategia es aferrarse a ese proclamado tercio de la población nacional que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_77"&gt;supuestamente&lt;/span&gt; lo apoya y lo vota en las elecciones. Sólo esa multitud de gente le alcanza para intentar perseverar cuatro años más en el poder frente a una oposición ineficaz. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Lo cierto es que si &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_78"&gt;Kirchner&lt;/span&gt; falla con sus planes para perpetuarse, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_79"&gt;probablemente&lt;/span&gt; todos los &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_80"&gt;kirchneristas&lt;/span&gt; y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_81"&gt;kirchnerianos&lt;/span&gt; se reciclen en el interior de nuevos movimientos, y el nombre de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_82"&gt;Kirchner&lt;/span&gt; pase a ser más bien una parte de una genealogía ya superada antes que una realidad latente que amenaza con retornar. La lógica del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_83"&gt;historicismo&lt;/span&gt; debería pautar eso –mas no es seguro que así suceda.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Pero los &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_84"&gt;menemistas&lt;/span&gt;, los más auténticos y sinceros &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_85"&gt;menemistas&lt;/span&gt;, hoy, con su casi octogenario líder &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_86"&gt;resbalándose&lt;/span&gt; lentamente hacia la muerte, no consiguen espacio que los acepte. Ni &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_87"&gt;Macri&lt;/span&gt; ni &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_88"&gt;Solá&lt;/span&gt; los quiere. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_89"&gt;Duhalde&lt;/span&gt; tampoco. Y mucho menos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_90"&gt;Reutemann&lt;/span&gt;. Huérfanos, exigirán el retorno de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_91"&gt;Menem&lt;/span&gt; y de su terminada fiesta &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_92"&gt;interminable&lt;/span&gt; hasta que el tiempo lo(s) extinga.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:verdana;" &gt;El maniqueísmo (des)equilibrado&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Sin embargo la muerte más interesante de todas será la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_93"&gt;Sabato&lt;/span&gt;. Si acontece antes de 2011, será antes de que el escritor alcance los 100 años. Pero si acontece en 2011, ¿alguien habrá de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_94"&gt;politizarla&lt;/span&gt;?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Responder es difícil. El &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_95"&gt;desconocimiento&lt;/span&gt; del escenario electoral de 2011 (si es que hay un escenario electoral en esa fecha y no antes) hace imposible la predicción. Quizás todos los candidatos, envueltos en las banderas de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_96"&gt;reconstrucción&lt;/span&gt; de las &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_97"&gt;instituciones&lt;/span&gt; devastadas y de la democracia bastardeada, asuman al muerto (y a la explosión de memoria sobre su figura que el mismo generará) como reflejo de sus valores; o quizás, y más &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_98"&gt;probablemente&lt;/span&gt;, todos expresen congoja pero ninguno lo sienta como una auténtica pérdida. Habrá ceremonias grandiosas con el féretro como invitado de piedra, y más de un docente de Letras obligará a sus alumnos (como &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_99"&gt;habitualmente&lt;/span&gt; hacen) a leer &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El túnel&lt;/span&gt; en los colegios secundarios, pero las proclamas políticas serán más bien &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_100"&gt;impersonales&lt;/span&gt;, una suerte de reproche ético.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Ahora bien, alguien puede preguntar: ¿cuál era la posición política de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_101"&gt;Sabato&lt;/span&gt; que supondría un telegrama de pésame por parte de un político el día de su muerte? Algunos lo recuerdan subido al balcón de Casa Rosada en 1999, festejando frente a la multitud el triunfo de De la Rúa. Pero si &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_102"&gt;Sabato&lt;/span&gt; llegó allí no fue por ser radical o &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_103"&gt;frepasista&lt;/span&gt;, sino por su vínculo a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_104"&gt;Fernández&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_105"&gt;Meijide&lt;/span&gt; y su &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_106"&gt;prédica&lt;/span&gt; a favor de los &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_107"&gt;DDHH&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La trayectoria política de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_108"&gt;Sabato&lt;/span&gt; puede ser leída a través de su obra. Sus novelas (y en cierta medida también sus ensayos) desarrollan una reflexión acerca del mal: el individual –mientras escribe &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;El túnel&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;–, el social –en el periodo de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;Sobre héroes y tumbas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;–, y el universal –a través de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_109"&gt;Abbadón&lt;/span&gt; el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_110"&gt;exterminador&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;–; ya anciano, y cada vez más ciego, intenta combinar –en &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;La resistencia&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;– los tres enfoques. Es decir, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_111"&gt;Sabato&lt;/span&gt;, &lt;a href="http://elelector.blogspot.com/2009/09/acerca-de-mario-benedetti.html"&gt;cual &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_112"&gt;Benedetti&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, partió de la crítica moralista a la sociedad de su época y terminó en la demanda de acción política a las nuevas (y aún no corrompidas) &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_113"&gt;generaciones&lt;/span&gt;. No obstante, a diferencia del uruguayo, el discurso de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_114"&gt;Sabato&lt;/span&gt; nunca se radicalizó, sobre todo porque nunca se definió como adepto a una orientación ideológica particular.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;En efecto, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_115"&gt;Sabato&lt;/span&gt; trató siempre de permanecer por encima (o al costado) de los combates políticos. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/Sr0YpWUi6aI/AAAAAAAAACM/JtEK5cUiPNI/s1600-h/2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 200px; height: 195px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/Sr0YpWUi6aI/AAAAAAAAACM/JtEK5cUiPNI/s200/2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5385487828050438562" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Formado en el campo de las ciencias, abandonó –quizás fatalmente– sus trabajos en física y se recluyó en la literatura donde creía hacer falta; jamás se le ocurrió seriamente promover una perspectiva &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_116"&gt;interdisciplinaria&lt;/span&gt; para demostrar que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;, como quería &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_117"&gt;Snow&lt;/span&gt;,&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; achicar la brecha entre las &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;dos culturas&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; es posible en un mundo que se comprendió hijo de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_118"&gt;incertidumbre&lt;/span&gt;, y en su lugar asumió un férreo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_119"&gt;antipositivismo&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Escribió una obra de tono solemne, una celebración del sentido común, un himno a la corrección política, que hoy por hoy, en una época en que el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_120"&gt;utopismo&lt;/span&gt; ha caducado (el de izquierda por su poca viabilidad, el de derecha por su exceso de la misma), en una época en donde la ironía parece ser la única lengua exenta de errores, lo convierte a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_121"&gt;Sabato&lt;/span&gt; –como todo aquel que no renuncia a guiarse por la Esperanza– en un ejemplo demasiado idealizado para los jóvenes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Quien también trató de ser un ejemplo para los jóvenes fue el polaco &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_122"&gt;Witold&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_123"&gt;Gombrowicz&lt;/span&gt;. Sin embargo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_124"&gt;Gombrowicz&lt;/span&gt; lo hizo en el sentido opuesto al de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_125"&gt;Sabato&lt;/span&gt;. Ambos autores &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_126"&gt;coincidieron&lt;/span&gt; en ciertos aspectos: en los dos se puede apreciar una filiación &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_127"&gt;suprarrealista&lt;/span&gt; y una experiencia &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_128"&gt;existencialista&lt;/span&gt;. Empero mientras el argentino opta por el costado “espiritual” de ambos movimientos, el polaco lo hace por el “material”. Tal vez esta división sea muy tajante y, por tanto, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_129"&gt;peligrosamente&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_130"&gt;simplificadora&lt;/span&gt;, pero lo que interesa es revisar como ambos construyen su defensa del hombre como entidad concreta, sometida al castigo del tiempo y bendecida por el mismo motivo. De este modo, mientras la admiración de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_131"&gt;Sabato&lt;/span&gt; por el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_132"&gt;suprarrealismo&lt;/span&gt; abarca desde las proclamas estético-políticas de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_133"&gt;Lautréamont&lt;/span&gt; hasta la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_134"&gt;intransigencia&lt;/span&gt; de Bretón (“el hombre que no ríe”, según &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_135"&gt;Marcel&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_136"&gt;Raymond&lt;/span&gt;), &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_137"&gt;Gombrowicz&lt;/span&gt; –al leerlo al Conde– recupera la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_138"&gt;contemporaneidad&lt;/span&gt; de una fuente del movimiento como &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_139"&gt;Rabelais&lt;/span&gt;; y mientras &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_140"&gt;Sabato&lt;/span&gt; se ahoga en las lecturas &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_141"&gt;existencialistas&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_142"&gt;Marcel&lt;/span&gt; y &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_143"&gt;Jaspers&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_144"&gt;Gombrowicz&lt;/span&gt; nada con comodidad a través de los textos producidos por las múltiples voces del heredero de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_145"&gt;Adolph&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_146"&gt;Peter&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_147"&gt;Adler&lt;/span&gt;. Por ello, en su &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;Diario argentino&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_148"&gt;Gombrowicz&lt;/span&gt; escribe algo que a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_149"&gt;Sabato&lt;/span&gt; le hubiese sacado una sonrisa (la primera parte) pero que nunca podría haber salido de su boca (la segunda parte): “Es imposible asumir todas las exigencias del &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_150"&gt;Dasein&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; y al mismo tiempo tomar café con masas durante la merienda. Sentirse angustiado ante la nada, pero aún más ante el dentista. Ser una conciencia en pantalones que conversa por teléfono. Ser una &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_151"&gt;responsabilidad&lt;/span&gt; que anda de compras por la calle. Cargar con el peso de la existencia &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_152"&gt;significativa&lt;/span&gt;, darle sentido al mundo y dar vuelto de un billete de diez pesos. […] La conciencia que han inyectado a mi vida se me introdujo en la sangre, se hizo vida &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_153"&gt;inmediatamente&lt;/span&gt; y ahora me sacudo a carcajadas frente al antiquísimo triunfo del elemento. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/Sr0YxuXpjVI/AAAAAAAAACU/E_3c_DmxJtM/s1600-h/3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 200px; height: 162px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/Sr0YxuXpjVI/AAAAAAAAACU/E_3c_DmxJtM/s200/3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5385487971944861010" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; ¿Por qué debo reírme? &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_154"&gt;Sencillamente&lt;/span&gt; porque aprovecho la conciencia para vivir. Me río porque me deleito con la angustia, me divierto con la nada y juego con la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_155"&gt;responsabilidad&lt;/span&gt; y no hay muerte.” Ese &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_156"&gt;ironismo&lt;/span&gt; estético que ejercía &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_157"&gt;Gombrowicz&lt;/span&gt; lo acercaba más al &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_158"&gt;satirismo&lt;/span&gt; de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_159"&gt;Borges&lt;/span&gt; que a la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_160"&gt;prédica&lt;/span&gt; por un pensamiento desde el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_161"&gt;cógito&lt;/span&gt; sensible de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_162"&gt;Sabato&lt;/span&gt;. Ambos combatieron el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_163"&gt;esnobismo&lt;/span&gt; porteño, pero &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_164"&gt;Gombrowicz&lt;/span&gt; lo hizo desde una arrogancia que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_165"&gt;Sabato&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_166"&gt;explícitamente&lt;/span&gt; condena en un vulgar prólogo de 1964 a &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_167"&gt;Ferdydurke&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;. Así, mientras que para &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_168"&gt;Sabato&lt;/span&gt; el acto de escribir novelas es un aprendizaje progresivo, una aburrida escalada &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_169"&gt;soteriológica&lt;/span&gt; tendiente a domesticar a la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_170"&gt;enantiodromia&lt;/span&gt; –en donde el creador busca siempre superarse a si mismo con un deseo de totalidad entre los ojos, yendo desde el desprecio del mundo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_171"&gt;entrópico&lt;/span&gt; en el que se vive hasta la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_172"&gt;visualización&lt;/span&gt; de un universo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_173"&gt;extrópico&lt;/span&gt; en el que se pueda resucitar, advenido gracias a una &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_174"&gt;grafogonía&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_175"&gt;instrospectiva&lt;/span&gt;–, para &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_176"&gt;Gombrowicz&lt;/span&gt;, al contrario, existe la posibilidad de fallar y volver a intentarlo, demorar el comienzo y diferir la tarea, fugarse.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_177"&gt;Sabato&lt;/span&gt; identifica el tema de la inmadurez como &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_178"&gt;leit&lt;/span&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_179"&gt;motiv&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_180"&gt;Ferdydurke&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;, sin embargo agrega una típica &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_181"&gt;interpretación&lt;/span&gt; suya: “para &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_182"&gt;Gombrowicz&lt;/span&gt; el combate capital del hombre se libra entre dos tendencias &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_183"&gt;fundamentales&lt;/span&gt;: la que busca la Forma y la que la rechaza. […] No creo demasiado arbitrario aducir que ese combate es el que eternamente se ha librado entre el espíritu dionisiaco y el espíritu apolíneo, siendo la existencia del ser humano como un equilibrio (inestable) entre ambos”; Gombrowicz, al respecto, escribe: “Esta esfera [la inmadurez] o más bien ‘categoría’ es el aporte de mi existencia personal al existencialismo. Digámoslo enseguida: es eso mismo lo que me aleja del existencialismo clásico”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Sabato pasó años planteando dicotomías (históricas, culturales, artísticas, etc.) para proponer resoluciones hierogámicas, buscó transformar el ascenso vertical de lo racional en una salida de la jaula de hierro tras alcanzar la coincidencia de los opuestos, románticamente quiso ver en los dualismos la fuente de la Verdad, la Justicia y la Libertad. Gombrowicz, en cambio, se conformó con algo más modesto como la celebración de sus desarrollos teóricos: “¿No es acaso el hombre en su realidad privada una cosa infantil, siempre inferior a la conciencia, una conciencia a la que siente al mismo tiempo como algo ajeno, impuesto y no esencial? Si fuera así, esta niñez oculta, esta degradación latente, tarde o temprano podría desbaratar sus Sistemas.” El elemento definitivo que acentúa el abismo que distancia al escritor argentino del polaco es el enaltecimiento o la destrucción de la idea existencialista de una “vida auténtica”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Para resumir lo expuesto: Sabato fue un humanista progresista y Gombrowicz lo opuesto. Ricardo Piglia, quien alcanzó su cumbre artística con &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;La ciudad ausente&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;, es una suerte de heredero de ambos, una descolorida mezcla en realidad, pues siempre se posicionó desde el marxismo que los otros rechazaron.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Sabato estuvo afiliado al Partido Comunista, pero al abandonar su carrera de docente universitario también abandonó a la organización. Al escribir la penosa &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;Abbadón el exterminador&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;, Sabato se ocupó de impartir lecciones de ética a diestra y siniestra, al mismo tiempo que extirpaba al Che Guevara del campo de la acción política revolucionaria para convertirlo en héroe moral del sacrificio personal a favor del bien común. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/Sr0Y6UjFFmI/AAAAAAAAACc/2xsSHuxGfbY/s1600-h/4.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px; height: 182px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/Sr0Y6UjFFmI/AAAAAAAAACc/2xsSHuxGfbY/s200/4.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5385488119632303714" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; En esa misma novela Sabato llevó hasta el extremo su idea de que el escritor debe superar a su obra, incluyéndose como un personaje, disfrazando de narraciones desordenadas sus convencionales reflexiones sobre la libertad individual y la integración social. Sabato toda su vida trató de construir su imagen de escritor sombrío sumido en una lucha metafísica contra las tinieblas, pero nunca pasó de ser un pariente lejano de &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=2mf_epW6-1k&amp;amp;feature=related"&gt;Manuel García Ferré&lt;/a&gt; (el creador de Pi-Pío).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;En la década de 1970, Sabato paralizó su evolución intelectual, y se empotró en su solitaria lucha (Bioy Casares, con deliciosa ironía, escribe en su diario que lo había soñado a Sabato convertido en sapo y explica: “No quería que nadie, ni siquiera el médico, lo viera. No salía de la casa; tenía la esperanza, desde luego sin fundamento, de que se curaría solo. A la espera de algún signo de esa mejoría, que no llegaba, dejó de concurrir a los lugares que frecuentaba habitualmente”). Cuando asistió en 1976 &lt;a href="http://www.elmundo.es/papel/2006/03/24/mundo/1947148.html"&gt;al famoso almuerzo con Videla&lt;/a&gt; –junto al poeta Borges, al sacerdote Castellani y al funcionario Horacio Esteban Ratti– lo hizo como gesto de apoyo a un régimen que parecía reconstruir el mundo de la seguridad, cuando en realidad instauraba por detrás un mundo del temor. Con el correr de los años de plomo, los horrores de la dictadura comenzaron a percibirse flotando en la superficie y, tras el fracaso militar en Malvinas, la sociedad se desmilitarizó definitivamente. El discurso oficial que hablaba de “subversivos” se transformó en uno que llegó a sostener que los desaparecidos eran todos “víctimas inocentes”. El show del horror al que se sometió al país terminó centralizando el interés por la aplicación de una política de derechos humanos; allí Sabato fue abanderado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Acusado por algunos (&lt;a href="http://www.momarandu.com/amanoticias.php?a=10&amp;amp;b=0&amp;amp;c=19538"&gt;como Osvaldo Bayer&lt;/a&gt;) de ser una suerte de “colaboracionista”*, sintió que debía recuperar su imagen de algún modo. Así fue colocado a la cabeza de la ofensiva dedehachehachista, que originariamente había nacido cuando los grupos de izquierda fallaron al reconstruir sus estructuras combativas y se inclinaron por la reivindicación más inmediata. En ese contexto, la democracia –que antes del golpe era entendida por la izquierda simplemente como un recurso más en el avance por el triunfo del movimiento popular– pasó a ser percibida como una obligación y un destino. La visión conciliadora de la política y del arte que esgrimía Sabato eclosionó con total claridad en la letra del prólogo al &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;Nunca Más&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;, en donde se expone la famosa “teoría de los demonios”, que sirvió para desatar la fiebre democratizadora (con su respectiva primavera política) y para convertir a los guerrilleros y a los represores en dos bandas de dementes que actuaron irracional e irresponsablemente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Tras la redacción del informe de la CONADEP y la disolución de ese organismo, Sabato fue tironeado por los funcionarios culturales alfonsinistas (Portantiero a la cabeza) que explotaban su figura para mejorar la del gobierno. Paulatinamente Sabato entró en una sombra de silencio en la que se encuentra actualmente, conservando un público minúsculo comparado con la infinidad de lectores que le consiguen las grandes editoriales, bastante alejado de la esfera pública como el sapo de Bioy. El mismo Bioy anota en su diario lo que una fuente “poco confiable” alguna vez le dijo: “Sabato se enfurece cuando no le hablan de sus novelas, sino de los desaparecidos. ‘Nota que el escritor desaparece detrás de los desaparecidos’”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Si Sabato muere pronto, la presidente Cristina Fernández, aquella que se publicitaba como una estadista y diplomática de presencia internacional, aquella que iba a iniciar una recuperación de las instituciones y de la democracia dialógica, aquella que pretendía transformar a la política en una actividad tan diáfana que en las listas del Frente para la Victoria el nombre de Sabato sería más testimonial que el de la Eva Perón parodiada, esa primera mandataria –por falta de idoneidad moral– no podrá absorber políticamente el impacto que causará en el seno de la sociedad argentina la muerte del escritor abandonado. A lo sumo lo aludirá en algún discurso que provocará la furia de los pocos defensores que Sabato aún tiene.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Francisco Crippa&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;* En rigor es muy difícil hallar autores argentinos (más allá del general Camps) que hayan avalado abiertamente las acciones –especialmente las ilegales– del gobierno militar. En cambio sí hubo una gran cantidad de políticos que se unieron a la gestión del Proceso de Reorganización Nacional, por ejemplo los más de 800 intendentes de diversos partidos: 310 de la Unión Cívica Radical, 169 del Justicialismo, 109 del Partido Demócrata Progresista, 94 del Movimiento de Integración y Desarrollo, 78 de la Fuerza Federalista Popular, 725 de los partidos provinciales, 23 de las fuerzas neoperonistas, 16 del Partido Demócrata Cristiano y 4 del Partido Intransigente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3079402205567517198-4426651957245295524?l=elelector.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elelector.blogspot.com/feeds/4426651957245295524/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3079402205567517198&amp;postID=4426651957245295524&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3079402205567517198/posts/default/4426651957245295524'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3079402205567517198/posts/default/4426651957245295524'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elelector.blogspot.com/2009/09/sobre-tumbas-y-heroes.html' title='Sobre tumbas y héroes'/><author><name>admin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00814286350611570337</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/Sr0YeTMwz7I/AAAAAAAAACE/xNHcwAR8DGE/s72-c/1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3079402205567517198.post-5223875795920080942</id><published>2009-09-19T12:31:00.000-07:00</published><updated>2009-09-19T13:27:46.713-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica Cultural'/><title type='text'>Acerca de Mario Benedetti</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Un uruguayo muerto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay nada más íntimo que la muerte. Dada su singularidad, morir es un acto que acontece una única vez en el lapso de una vida, y por tanto no se lo puede delegar.&lt;br /&gt;Ahora bien, a pesar de ser algo tan personal e intransferible, la muerte es también algo que afecta el orden de la vida privada de los otros y, a veces, el de la vida pública. En este último caso suelen importar las causas de la muerte, porque ellas pueden ser capitalizadas políticamente: no es lo mismo ser horrendamente desmembrado a los 39 años que morir en la comodidad de una cama a los 88; sin embargo se puede hallar un vínculo entre ambos decesos.&lt;br /&gt;Cuando Mario Benedetti murió, el Frente Amplio se adjudicó el derecho a usar su muerte con fines propagandísticos. Es que Benedetti no fue un mero militante más, sino que su estatuto de referente cultural y moral –y el hecho de haber tenido la delicadeza de fallecer en un año de elecciones– le valió un funeral a toda pompa y proclama progresista. Así la extinción de una vida devino un oportuno recordatorio de los valores que el Frente Amplio y su líder actual, &lt;a href="http://www.perfil.com/contenidos/2009/09/17/noticia_0015.html"&gt;José Mujica&lt;/a&gt;, representan.&lt;br /&gt;Benedetti fue un autor tan prolífero que llegó a repetirse, imitarse y plagiarse constantemente. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/SrU0BA4CVDI/AAAAAAAAABk/mBBfr6mx30I/s1600-h/1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 197px; height: 200px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/SrU0BA4CVDI/AAAAAAAAABk/mBBfr6mx30I/s200/1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5383266121610843186" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Autor de unas nueve decenas de libros, reeditados hasta la fortuna y traducidos a una treintena de idiomas, desparramó poesía casi de un modo fisiológico, aunque también se dedicó a escribir prosas –de ficción y no ficción– de mucha mayor calidad. En efecto, mientras que entre sus narraciones y ensayos se encuentran textos medianamente atrapantes, sus versos fueron en cambio expresiones fácilmente contrabandeables como eslóganes de autoayuda que circularon a través de posters, libros de frases célebres de la revista &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;Para Ti&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;, graffitis y postales (se rumorea que, mediante sus poemas, Benedetti disputaba un secreto campeonato interamericano del lugar común y del exceso sentimentalista en poesía por el título final de “emperador del kitsch”). Juan Manuel Serrat musicalizó una antología suya, como si se tratase de la obra de un Prévert o de un Aragon.&lt;br /&gt;La poesía benedettiana conspiró durante décadas para empujar a tímidas quinceañeras a manchar cuadernos con sus suspiros –tan cercanos a la confesión y a la ansiedad y tan lejanos de la literatura– y a empecinados quinceañeros a desarrollar un costado sensible para aumentar sus chances frente al sexo opuesto –mientras intentaban emular a Silvio Rodríguez o probar suerte en cierto rock.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Unos uruguayos muertos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien también conspiró para arrojar a las juventudes latinoamericanas a empresas desatinadas fue la idea de que la política se podía hacer por vía de las armas y del idealismo. Benedetti estuvo involucrado en la difusión de esa idea. Quizás ese haya sido su mayor acierto y, simultáneamente, su mayor error.&lt;br /&gt;Porque a Benedetti no se lo puede recordar sin el giro que lo movió del existencialismo pesimista de sus inicios hacia un utopismo optimista provocado por la politización de su obra. Sus primeros libros fueron publicaciones autogestionadas, pagadas con su sueldo de empleado administrativo, que se revalorizaron (y comenzaron a leerse) a partir de la promoción que ganó cuando Emir Rodríguez Monegal le abrió las puertas a sus escritos en el semanario &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;Marcha&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;. (&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;Marcha&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; fue una publicación tan influyente entre la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;intelligentzia&lt;/span&gt; uruguaya que marcó la pauta canónica de la literatura de ese país durante varias décadas. Figurar entre sus páginas significaba aparecer en una de las vidrieras más vistas de Montevideo, y si no aseguraba el éxito, al menos creaba la posibilidad del rechazo, algo a veces mejor que la completa intrascendencia). &lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;Imitando a Alberto Moravia, Benedetti produjo una novela –que con las décadas devino lectura obligatoria en los institutos de enseñanza media de Uruguay– titulada &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;La tregua&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;, en la que se enfoca sobre los temas de la soledad urbana y del trabajo entendido en su oposición a la labor, algo que lo acercó a las narrativas europeas en boga en aquel entonces y le permitió poder ufanarse de presentar a Suramérica como lo contrario a un paisaje exótico. Para 1960, año de publicación de dicha obra, Benedetti ya había dado a conocer &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;Montevideanos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;, un librillo de cuentos y anécdotas entretenidas con un guiño (mas sólo un guiño) al primer Joyce, y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;Poemas de la oficina&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;, un lamento con aires heroicos sobre la rutinaria y monótona burocracia del mundo moderno, inspirado en el humorismo y la piedad comunicativa de Roberto Mariani, y en la placidez del escapismo poético y la nostalgia de Baldomero Fernández Moreno.&lt;br /&gt;En ese mismo año largó también la ofensiva ensayística de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;El país de la cola de paja&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;. Como uno de esos profetas de voz temblorosa y mirada hipnotizada, Benedetti se arroga en ese libro el derecho a convertirse en censor moral de los hábitos sociales y culturales de los uruguayos (o al menos de su clase media). Ataca a lengua suelta a los cobardes, a los hipócritas, a los traidores, a los corruptos y a los injustos, y hace el esfuerzo para encontrar correlatos literarios de esos males. Como era de esperarse, a muchos les cayó pésimo el sermón que les daba aquel sacerdote laico, y a alguno se le ocurrió sugerir que la autocrítica siempre debe empezar por casa. Como un perro enojado que muerde la mano de quien le da de comer, Benedetti cargó contra &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;Marcha&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; –aunque, debe reconocerse, que el ataque no era del todo gratuito, ya que había cierto componente de reacción en sus palabras; es decir, el libro no era un intento por desatar una revolución moral, sino más bien un esfuerzo por obtener reconocimiento por su obra, puesto que está planteado como si el autor buscase aliarse, en contra del instinto chacal de académicos y periodistas, a la buena fe de un lector “existencialmente comprometido” que valora como positivo todo esfuerzo (sin importar la calidad del mismo) que se aproxime a su empresa de resistencia a la alienación, o dicho de otro modo, está planteado como si sus textos debieran valorarse como intenciones éticas y no como realizaciones estéticas. No hay objeciones al considerar a &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;Gracias por el fuego&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; la versión novelada de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;El país de la cola de paja&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;.&lt;br /&gt;De cualquier modo, más allá de su “bocamara”, su éxito de ventas era tan amplio para ese momento (al tiempo que ya comenzaba a proyectarse internacionalmente) que se había vuelto inimputable. Su generación, que nunca lo había tomado demasiado en serio como literato, comenzó a castigarlo por medio de un creciente desdén, y Benedetti terminó volcándose –cual Julio Cortázar– al campo de la militancia política y la literatura para adolescentes, ámbitos que se complementaban muy bien en aquella época.&lt;br /&gt;El estilo sencillo, llano y de acceso sin obstáculos transformó a su obra en literatura iniciática para sus inexpertos lectores. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;Marcha&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; no dejó de aprovecharlo como seductor de las juventudes. Paulatinamente sus contactos con Cuba fueron estrechándose, al punto tal de terminar convirtiéndose en uno de los predicadores –el más pobre quizás– del Frente Amplio setentista, a través de su liderazgo ejercido en el M-26, el brazo tibio de la guerrilla tupamara. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/SrU37OXSEcI/AAAAAAAAAB8/Q3P3WRdWkF8/s1600-h/33.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 200px; height: 182px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/SrU37OXSEcI/AAAAAAAAAB8/Q3P3WRdWkF8/s200/33.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5383270420198855106" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; A muchos les resulta curioso ver como un hombre que creció en la pobreza, trabajó en la honestidad y adhirió crédulamente a la secta logosófica asumió el papel de embajador del guevarismo en su país. Y lo hizo tanto estimulando la llamada a las armas imberbes como a las letras mágico realistas. Es decir, jamás abandonó el facilismo versificador de inspiración machadiana, pero se arriesgó en otras direcciones durante sus años exaltados (como Haroldo Conti, quien naufragó en el oportunismo con la innecesaria y fallida &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;Mascaró, el cazador americano&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;, o Leopoldo Marechal, quien hizo algo parecido al reescribir con acentos evolianos y fidelistas a la impulsiva &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;Adán Buenosayres&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; en lo que se conoció como &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;Megafón o la guerra&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;).&lt;br /&gt;Es en &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;El cumpleaños de Juan Ángel&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; en donde mejor se aprecia esto. La novela en verso, si bien no derrapa en el barroco y en el carnavalismo reificado propio del realismo mágico, emerge con su mismo espíritu que mezcla en continuidad simbolismo con realidad. El texto puede ser leído en paralelo con &lt;a href="http://www.analitica.com/BITBLIO/che/hombre_nuevo.asp"&gt;la carta&lt;/a&gt; que aquel argentino de apellido Guevara envió en algún momento antes de su involuntario suicidio a &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;Marcha&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;, y que contribuyó en convertirlo posteriormente en un rebelde pelilargo, un héroe romántico, un aventurero mitológico, un Robin Hood moderno, un Quijote latinoamericano, un Cristo revolucionario y un idealista encantador, entre otras cosas. El “hombre nuevo” diseñado en la mente de Guevara –para ser eventualmente dotado de carnadura después– es la muestra de lo delirante que llegó a ser el marxismo populista latinoamericano.&lt;br /&gt;Guevara ignoró deliberadamente una premisa básica del marxismo al que adhería: no se puede hacer una revolución socialista si las condiciones objetivas para ella no existen previamente. Es decir, en contra de los análisis de Marx, Guevara confiaba que las condiciones óptimas para construir el socialismo se generarían al mismo tiempo que la voluntad revolucionaria se expandía, o que incluso ellas podían advenir después de tomar el poder (como era el caso que se pretendía en Cuba); sólo se necesitaba una pedagogía de la acción. En este sentido Guevara se acerca en sus escritos al viejo maestro Rodó en su prédica “arielista” (algo que esperanzaba a Benedetti, más propenso a exigir refundaciones que ha dejarse sepultar por la burocracia sobra la que Weber teorizaba, más dispuesto a a&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;brazar el optimismo de la voluntad&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt; que a avalar el pesimismo de la razón). Así, al negar el más coherente y el más científico de los postulados de Marx, el socialismo latinoamericano se abrió a su “herejía” gramsciana de la “guerra cultural” y construyó una nueva para complementarla: “la guerra de las bandas armadas”.&lt;br /&gt;Los “intelectuales” (figura novedosa que se había ido gestando en la década de 1950, cruzando al político impaciente con el artista que renegaba ante su falta de inclusión en el canon vigente) vieron con buenos ojos la posibilidad de las armas. Confiaban, por algún extraño motivo, que podían repetir la experiencia de combate que había descolonizado administrativamente a otras repúblicas, alegando que se vivía sometidos a regímenes de colonización económica., como si los dos tipos de colonización fuesen idénticos. Es difícil sintetizar todo el movimiento que favoreció el surgimiento de las bandas armadas, pero hay que señalar entres sus principales factores a la lógica transformación de los usos y las costumbres provocada por la aparición y popularización de novedades técnicas y socioeconómicas. En la década de 1960 dicha transformación estimuló un choque generacional. En &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;El cumpleaños de Juan Ángel &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;ello se deja ver.&lt;br /&gt;Benedetti, al relatar la ascensión del inocente Osvaldo Puente hasta su transfiguración en el iluso Juan Ángel, desliza todos los axiomas metafísicos sobre los que la generación hija de la crítica (pero acrítica ella misma) se sostenía para justificar su acción: posibilidad de existencia de un estado social sin contradicciones –que no ha advenido aún por culpa del capitalismo liberal y del reformismo moderado–, posibilidad de construcción de una nueva humanidad altruista e instintivamente igualitaria, posibilidad de triunfo al sostener que la historia –como dicta el materialismo histórico y el dialéctico– obraba a favor de sus aspiraciones. No por casualidad Juan Ángel se convierte en héroe a los mesiánicos 33 años.&lt;br /&gt;Siendo el guevarismo un movimiento moral a la vez de político, no cabía posibilidad de equivocación desde su perspectiva. Todo tupamaro (o montonero, o farquista, o sandinista, etc, es decir, todo aquel que –sabiéndolo o ignorándolo– se prestase a través de las armas sediciosas a la conquista de los recursos nacionales para su entrega a la guerra permanente) aparecía como un héroe cívico al intentar forzar al resto de sus compatriotas a aceptar su idea de felicidad.&lt;br /&gt;El intento por imponer el socialismo a la cubana en un país provinciano cuyas instituciones políticas prolongaban una democracia bipartidista decimonónica terminó por generar muchos encierros, entierros y destierros. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/SrU0OuR3BFI/AAAAAAAAABs/V9gvBpDiug8/s1600-h/2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 200px; height: 182px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/SrU0OuR3BFI/AAAAAAAAABs/V9gvBpDiug8/s200/2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5383266357137048658" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; A Benedetti le tocó lo último. Primero en Argentina y Perú, y después en Cuba y España, tuvo que afinar sus contactos y defender sus actitudes mientras aguardaba el retorno. Obsecuente con quienes contribuían con su éxito internacional, Benedetti, en defensa del socialismo, mantuvo polémicas ácidas (contra José Ángel Valente y Guillermo Cabrera Infante) y plácidas (contra Mario Vargas Llosa), pero ninguna tan recordada como la vez que se enfrentó a más de 60 intelectuales –Sartre incluido– por &lt;a href="http://www.cartadecuba.org/heberto_padilla.htm"&gt;el caso de Heriberto Padilla&lt;/a&gt;. Para Benedetti a la historia inmediata no hay que verla con un enfoque estrictamente ético, pues en la lucha por la liberación de los pueblos, para que finalmente la Libertad advenga y se pueda –como decía Marx– “&lt;a href="http://elguanche.net/Ficheros/viejomarx.htm"&gt;abandonar la prehistoria&lt;/a&gt;”, es necesario que caigan algunos contrarrevolucionarios*. Incluso &lt;a href="http://www.clarin.com/diario/especiales/benedetti/nota1.htm"&gt;llegó a decir &lt;/a&gt;(¿olvidando a Tupac Amaru?): “los tres grandes utópicos que ha dado este mundo son Jesús, Freud y Marx; gracias a ellos la humanidad ha dado pasos positivos. Aunque de cada utopía se realice un diez por ciento, gracias a ese diez por ciento la humanidad ha mejorado un poco.” Por ello Cuba le abrió gustosa sus puertas, como se las abre hoy en día a los turistas que buscan “jineteras”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Un uruguayo semivivo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El exilio –psicológicamente hablando– está entre las experiencias más devastadoras a las que se puede enfrentar una persona. Muchos, sin desearlo, terminan transformando al acto de su expulsión concreta en el nacimiento de una extranjería indefinida. Sin embargo Benedetti no experimentó su exilio de ese modo; él lo vio, más bien, como un alejamiento transitorio de sus afectos, casi como unas vacaciones. Jamás concibió a su expulsión de Suramérica como algo que verdaderamente lo afectara (o al menos jamás lo expresó hasta su retorno). De allí es que no cayó en la desesperanza, y su literatura producida en el exilio se aferró a la pintura de lo cotidiano, gravitando entre la nostalgia y la expectancia. Muy lejos de Uruguay, intentó todo lo posible para no parecer un extraño ante los suyos. Pero en Uruguay –como en otras naciones latinoamericanas– pronto se hizo notar la división entre los “exiliados” y los “resistentes” (en Argentina hubo &lt;a href="http://www.servicios.clarin.com/notas/jsp/enie/v1/notas/imprimir.jsp?pagid=1632943"&gt;una polémica&lt;/a&gt; a partir de un artículo que Luís Gregorich escribió para &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Clarín&lt;/span&gt; en 1981, en el que obraba con el mejor sentido gremial a favor de los que se quedaron, más que nada para quitarles el monopolio de la atención a los exiliados que lo poseían, dicho de otro modo, en tales discusiones no hubo una verdadera guerra entre un “nosotros los valientes” y “ustedes los insensatos”, y por ello al final todo el tema se diluyó en el esfuerzo por distinguir a los “colaboracionistas” de los “opositores”; la ausencia de un Céline o de un Brasillach, como la ausencia de regímenes fascistas, disgregó la polémica).&lt;br /&gt;Benedetti, al regresar a la patria que jamás sintió perdida, no pudo reencontrar su lugar en el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;establishment&lt;/span&gt; literario de Montevideo. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/SrU0dLTGBSI/AAAAAAAAAB0/GgsCa1skBn0/s1600-h/3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 200px; height: 141px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/SrU0dLTGBSI/AAAAAAAAAB0/GgsCa1skBn0/s200/3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5383266605445023010" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; El no haber sido recibido como el padre generoso y cómplice de sus menores que era antes de partir terminó por quitarle su público, es decir, sus lectores se multiplicaron incontrolablemente en todo el mundo (gracias a su buena relación con el agente literario Guillermo Schavelzon) pero dejó de tener una influencia directa sobre ellos. A partir de allí comenzó su proceso de “desexilio” que jamás concluyó, porque Benedetti jamás recuperó protagonismo... al menos hasta el día de su muerte.&lt;br /&gt;Una muestra de ello es su apelación al recurso interrogativo a partir de los últimos años de su exilio: hasta &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Preguntas al azar&lt;/span&gt;, libro publicado en 1986, las preguntas en la poesía de Benedetti casi no existían, era todo aserción y exclamación; luego el empleo de preguntas comienza a crecer, aunque muchas de ellas son interrogaciones retóricas. Pero es en la catártica novela &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Andamios &lt;/span&gt;donde se ve cuan patética es la experiencia del desexilio para Benedetti. Narrando la recuperación imaginaria de una repatriación individual, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Andamios&lt;/span&gt; es un texto en el que se discute la posibilidad de perder la identidad. Al final nada de ello sucede porque una casa y una mujer, es decir dos puntos fijos, le permiten superar el espíritu derrotista de quienes ya no desean acompañarlo en su quijotesca cruzada contra los males del mundo, y lo (auto)posicionan como un maestro moral más allá del territorio de frivolidades que construye el capitalismo y que las balas –devenidas respuestas implícitas ante las interrogaciones retóricas– pueden transformar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Francisco Crippa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;* A esa misma idea adhiere, al igual que los kirchneristas, la actual eminencia gris del Frente Amplio (y tupamaro mental) &lt;a href="http://www.insurrectasypunto.org/index.php?option=com_content&amp;amp;view=article&amp;amp;id=2079:uruguay-entrevista-a-julio-marenales-dirigente-historico-del-mln-tupamaros-&amp;amp;catid=7:notas&amp;amp;Itemid=7"&gt;Julio Marenales&lt;/a&gt;. Sin embargo rechaza al agonizante modelo cubano, el mismo por el que se valió de granadas y metrallas para imponerlo en la década de 1970. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3079402205567517198-5223875795920080942?l=elelector.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elelector.blogspot.com/feeds/5223875795920080942/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3079402205567517198&amp;postID=5223875795920080942&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3079402205567517198/posts/default/5223875795920080942'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3079402205567517198/posts/default/5223875795920080942'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elelector.blogspot.com/2009/09/acerca-de-mario-benedetti.html' title='Acerca de Mario Benedetti'/><author><name>admin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00814286350611570337</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/SrU0BA4CVDI/AAAAAAAAABk/mBBfr6mx30I/s72-c/1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3079402205567517198.post-3637461279219798402</id><published>2009-09-18T12:43:00.000-07:00</published><updated>2009-09-19T12:31:12.508-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><title type='text'>Alfonsinismo, seineldinismo y peronismo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con un distanciamiento de unos pocos meses, la política argentina perdió en 2009 a dos grandes referentes. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/SrUxTgkcZ4I/AAAAAAAAABU/Cn-Nz8LOHa8/s1600-h/s1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 200px; height: 168px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/SrUxTgkcZ4I/AAAAAAAAABU/Cn-Nz8LOHa8/s200/s1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5383263140821362562" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Los decesos de Raúl Ricardo Alfonsín y de Mohamed Alí Seineldín aseguraron la desaparición de dos importantes líderes cuyo liderazgo se encontraba ya, desde hace mucho tiempo, completamente anulado. Pese a ello, a ambos se los lloró con intensidad, quizás con la esperanza de que las lágrimas vertidas por sus respectivos partidarios conmuevan a quienes los ven llorar, transmitiendo a través del gesto sollozante la reverencia a las virtudes (y no a los defectos) que los dos hombres supieron encarnar, generando la idea de que las mismas siguen vívidas en sus herederos.&lt;br /&gt;Entre Alfonsín y Seineldín, el otro muerto que llegó a ser llorado con tanta simulación y entusiasmo (respectivamente) en el Cono Sur fue Mario Benedetti. La diferencia entre el uruguayo y los argentinos es que –según se sospecha– en algún momento de su vida Benedetti aportó algo más que proclamas y acciones políticas a la cultura de su país (tal vez se esté hablando de sus cuentos crueles y de alguna que otra novela y ensayo, o quizás de un puñado de versos, pero es difícil saberlo con exactitud). Ese aspecto de Benedetti, ausente en Alfonsín y Seineldín, hizo que la difusión de su fallecimiento no sea una cuestión exclusiva de sus herederos: se pudo alegar que no eran sólo los partidarios del FA los que perdían a un héroe, sino todo Uruguay y –¿por qué no?– el mundo.&lt;br /&gt;En Argentina las cosas fueron distintas. Gracias a la oportuna muerte de Alfonsín, sus herederos directos –el radicobarismo– pudieron iniciar su campaña para las legislativas de este año con la bendición del finado. Es decir, Alfonsín tuvo el buen tino de dar un paso al costado del mundo justo cuando la sociedad argentina necesitaba recordar que el Partido Justicialista no es la única fuerza política del país. La muerte del casi olvidado patriarca servía para el renacimiento de los hijos dispersos.&lt;br /&gt;Sin embargo, la exaltación que del presidente ochentista hicieron los medios masivos de comunicación (enfrentados en una guerra de poder contra el gobierno) fue tan exagerada, que de la noche a la mañana la memoria de muchos argentinos se esfumó con la misma rapidez con la que un ama de casa efusiva elimina el desorden de su casa. Alfonsín fue retratado como un héroe cívico, con un corazón de oro que sólo lo movía a buscar el bien y una lengua de plata que sólo le permitía hablar honestamente. Dicho de otro modo: Alfonsín fue retratado como lo que Cristina Kirchner se propuso ser y no pudo.&lt;br /&gt;De cualquier manera, más allá de que el cadáver opacó e&lt;a href="http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1114227"&gt;l viaje “malvinero” que la presidenta hizo a Londres&lt;/a&gt; en las fechas del deceso, el gobierno hizo todo lo posible para lograr que Alfonsín se convirtiera rápidamente en uno más de los héroes míticos del panteón nacional oficial, alejándolo de toda “innoble” pertenencia gregaria. Por este motivo (y porque la polarización que se alentó desde todos los flancos omitió al radicobarismo) la muerte de Alfonsín no provocó el éxito electoral que se esperaba.&lt;br /&gt;Lo que en el fondo sucedió es que no se tomó en cuenta que lo que diferencia a un político de otro no son sus triunfos sino sus fracasos. Alfonsín fue un promotor del institucionalismo constitucionalista, un defensor de las formas democráticas, justo igual a Cristina Kirchner (o a lo que pretendió ser al comenzar su campaña para la presidencia en 2007 y que falló en alcanzarlo tras su enfrentamiento con los productores rurales en 2008). Ahora bien, en la lista de fracasos, pesan más los cometidos por el radical que los que aún faltan por cometerse por los santacruceños. Repasemos. Tras su épica victoria frente al peronismo (movimiento dominante desde 1945), Alfonsín condujo lentamente al país hacia el endeudamiento. Sus políticas socialdemócratas terminaron institucionalizando la dinámica del moderno clientelismo por medio del Programa Alimentario Nacional (PAN) y contribuyeron a que la población argentina aceptara el estado de crisis como algo normal y rutinario.&lt;br /&gt;Pero, más allá del deficiente manejo de la economía nacional graficado en el colapso del plan Austral y del plan Primavera, sus verdaderos problemas se originaron a causa de no poder efectuar un rediseño institucional que le permitiese mayor solidez a la democracia local. En la década de 1980 los sindicatos y las Fuerzas Armadas tenían aún una importancia mayúscula dentro del escenario político. Por ello al mandato de Alfonsín comenzaron a sobrarle los años a medida que a la resistencia sindical automática se le sumaban diversos grupos militares que ponían en jaque a su autoridad (de allí es que Alfonsín, en su &lt;a href="http://66.240.239.19/1/2/4/12485.ZIP"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Memoria Política&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, hable de la sucesión presidencial como una “conquista cívica”, atribuyéndose el logro de haber clausurado un periodo de alternancia en el gobierno entre civiles y militares inaugurado en 1930).&lt;br /&gt;El propio Alfonsín, rememorando su gestión, sostuvo que fue por culpa de jueces cobardes, políticos opositores viles y militares antidemocráticos que se produjo la crisis de abril de 1987 (amotinamiento de Semana Santa), pues, según su opinión, todos aquellos conspiraron para que la pacificadora ley de punto final se tornase ante los ojos de las Fuerzas Armadas una ofensiva en su contra. Agrega que la causa puntual del amotinamiento fue la intencionada retención de información, ya que de haber estado los mandos menores del Ejército enterados de la inminente sanción de la ley de obediencia debida todo lo sucedido se hubiese evitado.&lt;br /&gt;Con respecto al episodio de enero de 1988 (levantamiento de Monte Caseros), Alfonsín acusó directamente a Aldo Rico de realizar en el seno del Ejército un operativo político en su contra –y contra la democracia, claro.&lt;br /&gt;Lo interesante es su relato sobre Seineldín. &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/SrUxb6W60II/AAAAAAAAABc/1c5UPRZdE-Y/s1600-h/s2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 197px; height: 200px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/SrUxb6W60II/AAAAAAAAABc/1c5UPRZdE-Y/s200/s2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5383263285182910594" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Alfonsín calificó al combatiente de Malvinas de “elitista”, “fundamentalista” y “clericalista ultramontano” entre otros epítetos. Su hipótesis (que es la misma que la de Simón Lázara en su libro &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El asalto al poder&lt;/span&gt;) sugiere que, tras el triunfo en la interna justicialista de Menem frente a Cafiero –en quien, dicho sea de paso, veía una especie de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;alter ego&lt;/span&gt; peronista–, Seineldín solicita el cambio de la cúpula de las FFAA para evitar que éstas operen en contra ante un futuro triunfo del riojano en las presidenciales de 1989. En &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Memoria Política&lt;/span&gt; confiesa que mientras Seineldín aterrizaba en Uruguay e ingresaba al poco tiempo en la Escuela de Infantería de Campo de Mayo, en una reunión informal en México él le aconsejaba a Fidel Castro iniciar una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;perestroika&lt;/span&gt;. Después, cuando se entera de lo que había hecho el coronel, da un discurso en la sede de la ONU en Nueva York y mantiene luego un breve encuentro con el presidente electo George Bush, en el que le comenta acerca de la fragilidad de la democracia argentina y lo nocivo del populismo. En el resto del libro se ocupa de desligar a Nosiglia de la autoría intelectual de la –según como él la califica– “irracional” acción del grupo guerrillero que copó la sede del regimiento de La Tablada y de justificar el ominoso Pacto de Olivos.&lt;br /&gt;Tras abandonar la presidencia –escabulléndose, en medio de la inestabilidad generada por el menemismo, varios meses antes de lo previsto por la Constitución– la carrera de Alfonsín se fue eclipsando. En 1997 coordino la redacción de la base programática de la malograda Alianza, pero hubo resistencia en el interior de la coalición para aceptar lo que debían ser las directivas para el nacimiento de una “cultura aliancista”. En 2001, en épocas del “voto bronca”, ganó una banca simbólica de senador por la primera minoría de la provincia de Buenos Aires. Cada vez más anciano y menos elocuente, se ocupó de “apadrinar” a &lt;a href="http://www.lahistoriaparalela.com.ar/2009/08/03/diana-beatriz-conti/"&gt;Diana Conti&lt;/a&gt; como uno de sus últimos logros políticos.&lt;br /&gt;La historia de Seineldín fue distinta. Tras el episodio de Villa Martelli, pagó con la cárcel. Al poco tiempo recibió el indulto por parte de Menem (quien indultó alrededor de otros 400 personajes) y se sumó a su gestión, que prometía una “revolución productiva” pero que avanzaba con las privatizaciones de los servicios y las industrias públicas, con el ensanchamiento de la brecha entre ricos y pobres, y con la reducción de las estructuras y el poder de las FFAA (básicamente porque el comunismo ya no era una amenaza internacional y, por tanto, las fuerzas de defensa empezaban a jugar un nuevo papel en el reconfigurado orden mundial). Seineldín, al comprender que había apoyado a quien era más bien su enemigo, encabezó una asonada que lo obligó a pasar cerca de trece años preso, siendo indultado por Duhalde poco antes de la asunción de Néstor Kirchner a la presidencia. Su humilde funeral, sin honores militares pero con muchos comunicados heterogéneos de adhesión, muestra hasta que punto Seineldín necesitó de una mejor mercadotecnia política para llevar su lucha al nuevo escenario contra el que reaccionó.&lt;br /&gt;Si planteáramos una historia contra-fáctica sin Pacto de Olivos, seguramente el movimiento nacionalista que hoy vindica a Seineldín pero que en las elecciones suele votar por los peronistas, hubiese tenido un desenvolvimiento distinto. Por un lado las figuras radicalizadas de Rico y Bussi seguramente no se hubieran menemizado, ni se hubiera promovido la patética candidatura presidencial de un octogenario Onganía en 1995, lo que significa que el populismo del MODIN podría haber llegado más lejos con su estrategia proto-chavista (recordemos que detrás de Rico estaba Norberto Ceresole, un intelectual que en 1998 fue una suerte de gurú para el venezolano Hugo Chávez) y el veteroconservadurismo de Fuerza Republicana se hubiera plantado como una estaca en la cuna de la Independencia. Y quizás a las tensiones entre ambos grupos las hubiese aplacado Seineldín, como una especie de Jean-Marie Le Pen, a la cabeza de un vernáculo Front National en el que diversas corrientes nacionalistas pudiesen encontrar todas ellas un mismo espacio de convergencia, transformando a Malvinas en nuestra Argelia perdida. En general, la situación no sería muy distinta a como lo es ahora, pero la pugna por el peronismo sería distinta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;José Franco&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3079402205567517198-3637461279219798402?l=elelector.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elelector.blogspot.com/feeds/3637461279219798402/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3079402205567517198&amp;postID=3637461279219798402&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3079402205567517198/posts/default/3637461279219798402'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3079402205567517198/posts/default/3637461279219798402'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elelector.blogspot.com/2009/09/alfonsinismo-seineldinismo-y-peronismo.html' title='Alfonsinismo, seineldinismo y peronismo'/><author><name>admin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00814286350611570337</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/SrUxTgkcZ4I/AAAAAAAAABU/Cn-Nz8LOHa8/s72-c/s1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3079402205567517198.post-3876631247246728301</id><published>2009-08-24T19:21:00.000-07:00</published><updated>2009-08-29T22:08:01.215-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Crítica Cultural'/><title type='text'>Perceval y Eloísa</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:verdana;" &gt;Desde el margen de la lógica del capitalismo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Más allá de sus habilidades actorales, lo que hermana a Viggo Mortensen con Washington Cucurto es que ambos se dedican a producir libros. Y los producen tanto desde la posición de “autor” como desde la de “editor”. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La californiana Perceval Press y la porteña Eloísa Cartonera son dos de las miles de pequeñas empresas que enfrentan a los gigantes del mundo editorial. Si bien cada una nació en un contexto distinto y desde diferentes circunstancias, coinciden ambas en estar cada una fuertemente vinculadas a un nombre particular (Mortensen y Cucurto respectivamente) y en trabajar, desde sus propias perspectivas, en torno al concepto del libro como objeto. Para decirlo sin rodeos: Perceval Press promueve la publicación de libros artísticos, mientras que Eloísa Cartonera se promociona como publicadora de libros artesanales. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:verdana;" &gt;Poesía morocha: los métodos piqueteros &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;¿Quién es Washington Cucurto? Sin titubear puede sentenciarse: una creatura literaria inventada por un tal Santiago Vega. En efecto, como el Mr. Hyde de un Dr. Jeckyll, Cucurto es la versión grotesca y desvergonzada de Vega. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Durante un buen tiempo existió la tendencia del público a confundir al elocuente desaforado que relata sus aventuras en estilo coloquial a través de varios libros con el hombre que las escribe. El desvanecimiento del límite entre la figura del autor y la del escritor tiene un origen remoto. El primer libro publicado de Vega es &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Zelarrayán&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; (1997), un poemario que nació del contacto con los editores de la revista &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;18 whiskies&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; (quienes también fueron los que le dieron el pseudónimo), y cuyo contenido, tras llegar a una biblioteca escolar de Rosario, se lo llegó a calificar de “&lt;a href="http://www.interzonaeditora.com/prensa/prensa.php?idPrensa=79"&gt;obsceno y xenófobo&lt;/a&gt;”*; después siguió –siempre bajo pseudónimo– &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;La maquina de hacer paraguayitos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; en 1999 (otro poemario en el que ahonda lo autorreferencial e hiperboliza la jerga barrial) y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Cosa de negros&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; en 2003 (obra que es la celebración del equívoco, pues junto a las dos &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;nouvelles&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; que porta en su interior, se encuentra un folleto en el que el ficticio Cucurto vende su biografía, destacando muchas cosas en común con el Vega real). Lo de Vega/Cucurto es uno de esos casos en los que el personaje devora a la persona, como si la máscara que alguien se pone para participar del carnaval se resistiera a abandonar el rostro que cubre una vez que aquél concluye. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Pero, ¿por qué Vega pudo tan fácilmente fingir ser Cucurto? Desde un principio se lo percibió como la encarnación de aquella bestia literaria, porque lo cierto es que Vega es moreno –el producto de genes amerindios y africanos– y es un miembro de la clase media baja del conurbano bonaerense, cuyas costumbres ha asimilado como cualquiera de sus pares. Es decir, racismo mediante, se percibió a este sujeto como si fuese un semi-analfabeto amante de la cumbia producido por la reconversión de la economía durante el menemato, ya que su aspecto exterior se ajustaba bastante bien al &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;physique du rôl&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; exigido. Otra historia hubiese sido si el muchacho que escribió&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt; Zelarrayán&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; se hubiese parecido a Viggo Mortensen. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La cuestión es que, en ese año 2003 en el que el alter ego ganaba la partida, Vega se introduce en el mundo editorial, desarrollando un pequeño emprendimiento para publicar (su propia) poesía. Para esa fecha el país había abandonado el pozo económico en el que se encontraba tras el colapso de 2001, pero aún existía toda una cultura montada en torno a la reacción populista contra los efectos de los planes y decisiones de Domingo Cavallo. Las asambleas barriales, los movimientos sociales y las improvisadas cooperativas pululaban en las grandes ciudades, y &lt;a href="http://www.maristellasvampa.net/archivos/entrevista03.doc"&gt;los naufragantes y nostálgicos izquierdistas&lt;/a&gt; se esforzaban por ver en los piqueteros una fuerza social capaz de generar prácticas novedosas y disruptivas para construir un anteproyecto societal, allí donde simplemente habían protestas reivindicativas. Es decir, algunos leían un reclamo de “revolución” allí donde sólo había una exigencia de “contención”. En ese clima de crisis –que había convertido a la “solidaridad” en una suerte de obligación, pues hasta se llegaron a popularizar los “clubes de trueque”– emergió la editorial Eloísa Cartonera. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Con un Estado ausente, cualquier iniciativa particular que surgiese con el fin social de suavizar los efectos de la crisis económica era recibida con una reconfortante alegría,  que ocultaba en realidad una inconfesada vergüenza. El proyecto de Santiago Vega y de los artistas plásticos Javier Barilaro y Fernanda Laguna fue aceptado como una curiosidad positiva: la prensa nacional y extranjera le dio espacio para difundir lo que esa microempresa fabricaba a partir del cartón reciclado en tapas policromáticas pintadas con tempera y la encuadernación de fotocopias. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/SpoIyjGegyI/AAAAAAAAAAU/C2c5P2d2kjw/s1600-h/1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 206px; height: 177px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/SpoIyjGegyI/AAAAAAAAAAU/C2c5P2d2kjw/s320/1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5375618769728996130" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Esos libros de producción artesanal se diferenciaron de cualquier otro proyecto amateur de publicación en que reunidos todos sus títulos conformaban un catálogo de aceptable calidad: poco a poco se fueron sumando nombres de autores latinoamericanos consagrados (Piglia, Fogwill, Aira, Tomás Eloy Martínez, Lihn, Zurita, Bellatín, Rey Rosa) a otros de autores reconocidos (Zelarrayán, Marcelo Cohen, Perlongher, Arturo Carrera, Caicedo, el bolañano Papasquiaro, y también Dalia Rosetti, Fabián Casas y Sergio Bizzio) y a ciertas curiosidades (la novela &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;La casa de cartón&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; del peruano Martín Adán, los “pornosonetos” –unos poemas guarangos– que Pedro Mairal publicó con pseudónimo &lt;a href="http://pornosonetos.blogspot.com/"&gt;en un blog&lt;/a&gt;, textos del &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;performer&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; uruguayo &lt;a href="http://www.daniumpi.com/"&gt;Daniel Umpiérrez&lt;/a&gt; y del periodista alemán Timo Berger, y el cuento de Alejandro López que fue base de la premiada novela &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La asesina de Lady Di&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;, entre otras cosas). &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Hasta la década de 1970 (época en que las grandes compañías comenzaron a adueñarse de las grandes editoriales, transformándolas en grupos editoriales que absorben a editoriales más pequeñas en su seno) la edición de libros era la industria cultural de menor modernización que existía. Las prácticas sistemáticas de mercadotecnia y publicidad propias del capitalismo monopolista eran sólo felices y esporádicos accidentes en el mundo de los libros. La estrategia de desarrollo empresarial de muchas editoriales consistía en afianzarse en un nicho y contribuir al crecimiento del capital social antes que al del capital económico, es decir, se privilegiaba el aspecto cultural por sobre el comercial, aunque sin necesariamente caer en el desprecio por el segundo; por ello se operaba conformando un &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;establo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; de autores reconocidos, confiando en que en el largo plazo las inversiones iniciales se recuperarían y se convertirían en ganancias. Este modelo proto-industrial ha sido el que ha adoptado, como muchas otras pequeñas empresas editoriales, Eloísa Cartonera. Sin embargo también ha habido de su parte una apuesta muy grande hacia la mercadotecnia: basta recorrer unos minutos su página web para confirmar que no es Vega sino Cucurto, con su inocencia irónica y su abuso de los signos de admiración, quien relata la historia y expone los objetivos de la editorial. La imagen pública del emprendimiento está estrechamente vinculada al estilo ingenuamente carnavalesco y deliberadamente reacio a las correcciones rigurosas que profesa Cucurto. Dicho de otro modo, Eloísa Cartonera usufructa como nadie la figura de Cucurto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Pese a la informalidad y al voluntarismo que al principio representaban los libros de Eloísa Cartonera, gradualmente la editorial fue adquiriendo una sólida estructura, con la excusa de que su labor dignifica &lt;a href="http://www.prensadefrente.org/pdfb2/index.php/fot/2006/02/08/p1050"&gt;el trabajo cartonero&lt;/a&gt; al tornarlo parte de un proceso artístico. Ya durante la década de 1970, la poeta feminista Elena Jordana, &lt;a href="http://books.google.com.ar/books?id=isoVaQhJo50C&amp;amp;pg=PA240&amp;amp;dq=elena+jordana&amp;amp;as_brr=3#v=onepage&amp;amp;q=elena%20jordana&amp;amp;f=false"&gt;una Alejandra Pizarnik menos sutil&lt;/a&gt;, ensayó algo similar a la propuesta de Eloísa Cartonera (libros de autores reconocidos –como Ernesto Sábato, Octavio Paz y Nicanor Parra– con tapas de cartón y hechos a mano). La diferencia entre la tarea editorial de Jordana, una argentina nacionalizada mexicana, y la de Eloísa Cartonera, es que la primera fue una aventura individual, mientras que es más bien un “compromiso social” como se presenta a la segunda. La obtención (&lt;a href="http://proyectov.org/venus2/index.php?option=com_content&amp;amp;task=view&amp;amp;id=3693"&gt;como el premio del Proyecto Red)&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.gacemail.com.ar/Detalle.asp?NotaID=127"&gt;el reclamo de subsidios&lt;/a&gt; los ponen dentro de una línea incómoda para otro tipo de editoriales que planifican su crecimiento de modo más serio, ordenado e institucionalizado. Quizás aquí aparezca el límite desde donde puede definirse si Eloísa Cartonera es, como sostiene &lt;a href="http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/subnotas/10245-3234-2008-06-03.html"&gt;el escritor Alan Pauls&lt;/a&gt;, “una editorial de libros, una madriguera de tipógrafos anarquistas, una kermesse, un taller gráfico, un laboratorio de proyectos sociales o una comunidad post hippie”, o si es un burdo efecto más del progresismo argentino que estetiza la miseria con fines lucrativos e ideológicos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La internacional cartonera&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El fenómeno de las editoriales cartoneras se extendió paulatinamente por toda Latinoamérica, con la particularidad de que cada nuevo proyecto fue surgiendo con perfiles propios. Así, por ejemplo, la editorial limeña &lt;a href="http://www.saritacartonera.com/principal.htm"&gt;Sarita Cartonera&lt;/a&gt; (2004) y la santiaguina &lt;a href="http://www.animita-cartonera.cl/"&gt;Animita Cartonera&lt;/a&gt; (2005) se constituyeron como una alternativa abaratada para el acceso del público lector peruano y chileno a los productos de editoriales como Anagrama o Alfaguara, con quienes coinciden en que en sus catálogos figuran muchos de los mismos autores pero con muy diferentes títulos. Ambas editoriales cartoneras, una más &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;hippie chic&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; que la otra, son –después de la porteña– las de mejor posicionamiento en el continente (recientemente aparecieron nuevos emprendimientos similares tanto en &lt;a href="http://cizarracartonera.blogspot.com/"&gt;Chile&lt;/a&gt; como en &lt;a href="http://es-la.facebook.com/people/Otracosa-Cartonera/1273336818"&gt;Perú&lt;/a&gt;, pero sin nombres de peso en el catálogo es improbable que éstos reciban demasiada publicidad).  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;En &lt;a href="http://cartoneraspyroga.blogspot.com/"&gt;Paraguay&lt;/a&gt; el fenómeno cartonero llegó en 2007 y proliferó hacia la contracultura, promoviendo la publicación de textos escritos en español, portugués, guaraní y un portuñol inventado literariamente. En Brasil, también durante ese año, la paulista &lt;a href="http://www.dulcineiacatadora.110mb.com/"&gt;Dulcinéia Catadora&lt;/a&gt; se constituyó con éxito según el patrón porteño, y consiguió que los herederos de Haroldo do Campos y el explosivo Glauco Mattoso les cedan los derechos de algunos de sus textos. A su vez, durante 2009 en la Florianópolis de ese mismo país nació &lt;a href="http://katarinakartonera.wikidot.com/"&gt;Katarina Kartonera&lt;/a&gt;, con un perfil complementario al de Dulcinéia Catadora, mas ya no orientada exclusivamente como sus hermanas a la difusión de lo latinoamericano  (en su catálogo figuran unos textos del dadaísta alemán &lt;a href="http://books.google.com.ar/books?id=yPdaBePqx1IC&amp;amp;pg=PA164&amp;amp;dq=Kurt+Schwitters&amp;amp;as_brr=3&amp;amp;client=firefox-a#v=onepage&amp;amp;q=Kurt%20Schwitters&amp;amp;f=false"&gt;Kurt Schwitters&lt;/a&gt; y del futurista ruso &lt;a href="http://books.google.com.ar/books?id=NZX85xdr6boC&amp;amp;pg=PA338&amp;amp;dq=velimir+khlebnikov&amp;amp;lr=&amp;amp;as_brr=3&amp;amp;client=firefox-a#v=onepage&amp;amp;q=velimir%20khlebnikov&amp;amp;f=false"&gt;Vielimir Khlebnikov&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;).  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Pero quizás las aventuras más interesantes del movimiento cartonero son las que acontecieron a partir de 2006 en Bolivia, un país que, &lt;a href="http://74.125.47.132/search?q=cache:DNqd5ISUFGMJ:www.eldeber.com.bo/2008/2008-01-29/vernotacolumnistas.php%3Fid%3D080128215950+Franklin+Alcaraz+%2B+analfabetismo&amp;amp;cd=1&amp;amp;hl=es&amp;amp;ct=clnk&amp;amp;gl=ar&amp;amp;client=firefox-a"&gt;por culpa de una elevada tasa de analfabetismo&lt;/a&gt;, posee un &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Leserwelt&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; pequeño en comparación al de otras repúblicas vecinas. La alteña &lt;a href="http://yerbamalacartonera.blogspot.com/"&gt;Yerba Mala&lt;/a&gt; (en disonancia con la cochabambina &lt;a href="http://mandragoracartonera.blogspot.com/"&gt;Mandrágora Cartonera&lt;/a&gt; y la santacruceña &lt;a href="http://nicotinacartonera.blogspot.com/"&gt;Nicotina Cartonera&lt;/a&gt;) politizó desde una perspectiva izquierdista al movimiento social cartonero, promoviendo quijotescamente la idea de que los libros publicados desde su proyecto de autogestión –libros mayormente de autores bolivianos, aunque con algunas excepciones como &lt;a href="http://www.fernandoiwasaki.com/"&gt;el peruano-nipón Fernando Iwasaki&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; o &lt;a href="http://www.perfil.com/contenidos/2007/02/08/noticia_0048.html"&gt;el hispana-argentino Bruno Morales&lt;/a&gt;– pueden ser instrumentos de transformación social, ya que están libres de censura o controles de estandarización, y muchos rozan lo panfletario.  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Las cartoneras mexicanas (de &lt;a href="http://edicioneslacartonera.blogspot.com/"&gt;Cuernavaca&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://santamuertecartonera.blogspot.com/"&gt;DF&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://laruedacartonera.blogspot.com/"&gt;Gudalajara&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://regiacartonera.blogspot.com/"&gt;Monterrey&lt;/a&gt;), constituidas entre 2008 y 2009, pasan por alto esas proclamas políticas y trabajan con la idea de democratizar el acceso al libro para difundir literatura de calidad a bajo costo en el país con mayor cantidad de hablantes de español del mundo, con la esperanza –&lt;a href="http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/subnotas/10245-3234-2008-06-03.html"&gt;compartida por el autor peruano Santiago Roncagliolo–&lt;/a&gt; de que esos enjutos libros sirvan para “descubrir” lecturas al mismo tiempo que crean fuentes solidarias de trabajo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Este año también algunas ciudades de &lt;a href="http://lapropiacartonera.blogspot.com/"&gt;Uruguay&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.matapalocartonera.blogspot.com/"&gt;Ecuador&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://patasolacartonera.blogspot.com/"&gt;Colombia&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://lacabudacartonera.blogspot.com/"&gt;El Salvador&lt;/a&gt; fueron sorprendidas con proyectos locales de editoriales cartoneras –en los que se procura crear talleres de formación dirigidos especialmente a niños y adolescentes (adictos en recuperación o de zonas carenciadas)–, mientras que el monopolio de Eloísa Cartonera llegó a su fin en Argentina, tras la aparición de editoriales cartoneras en &lt;a href="http://cartoneritasolar.blogspot.com/"&gt;Neuquén&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://textosdecarton.blogspot.com/"&gt;Córdoba&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://nasaindycartonera.blogspot.com/"&gt;Formosa&lt;/a&gt;. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Detrás de toda la movida continental de estas organizaciones que se jactan de operar sin fines lucros, hay instituciones que no sólo las apoyan sino que las legitiman. Este año hubo &lt;a href="http://mehralsbuecher.blogspot.com/2009/05/presentacion-mehr-als-bucher.html"&gt;unos talleres de producción cartonera&lt;/a&gt; en algunas Europasschule alemanas, en tanto que en la ciudad de Madison -en el estado de Wisconsin (EUA)- la universidad local está preparando &lt;a href="http://www.library.wisc.edu/cartoneras/index-es.html"&gt;un nuevo encuentro internacional de emprendimientos editoriales cartoneros&lt;/a&gt; para el próximo octubre, ya que ella ampara a un grupo de académicos que estudia seriamente al fenómeno. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Blogueros desacartonados&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Al margen del éxito de las cartoneras están los trabajos de Cucurto como un fenómeno parecido pero distinto, como un efecto y un motor de su particular &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;branding&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;. Santiago Vega &lt;a href="http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/4-4988-2007-01-05.html"&gt;ha reconocido públicamente&lt;/a&gt; sus limitaciones como autor en relación a su obra publicada. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/SpoJDLZ8aNI/AAAAAAAAAAk/mDczjbiyLSs/s1600-h/2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 206px; height: 161px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/SpoJDLZ8aNI/AAAAAAAAAAk/mDczjbiyLSs/s320/2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5375619055425972434" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Él mismo define sus textos como proto-literarios, diferenciándolos así de los auténticamente literarios, los cuales serían más densos y elaborados que la propuesta liviana e improvisada que son sus escritos (a los que reconoce más cercanos a la obsoletización de las crónicas de los diarios, a lo efímero de la televisión, a la ansiosa visualización de las historietas y a la irrelevancia de los blogs). Más de una vez se ha jactado de concebir a su escritura como un entretenimiento o un pasatiempo, por lo que la obtención de una de esas becas que en Alemania regalan para solidarizarse con el Tercer Mundo o la publicación en 2006 de su libro bailantero-olmedesco-neobarroco &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;El curandero del amor&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; a través de Emecé –empresa vinculada a la multinacional Grupo Planeta– aparecen más como golpes de suerte que como estrategias de producción y posicionamiento en el campo literario argentino. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Vega mismo agradece a los anónimos, a los semi-anónimos y a los reconocibles autores de blogs la recepción (positiva o negativa) que expresan de su obra. Es que en el fondo él escribe con la misma lógica desmesurada, confrontativa y tan poco apta para aceptar la autocensura con la que los blogueros más talentosos se comunican. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Por ello acepta que su literatura explota el exotismo, desentona con el resto de sus pares, “llama la atención”. Se expone sonriente como si fuese un animal de zoológico al que le encanta su cautiverio. Y –como lo expresa Cucurto en la página web de Eloísa Cartonera cuando habla de ir “más allá” de los libros– no demanda el reconocimiento ni la admiración de la comunidad lectora (tal vez porque es conciente de que tampoco está en condiciones de hacerlo). Es decir, Vega acepta su suerte y se acomoda en el puesto que le fue asignado en el campo intelectual argentino, sin reclamar ninguna reestructuración ni ampliación del mismo. Su realismo atolondrado, su narrativa sudaca border, es mera parodia. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Desde allí Vega también asume posiciones políticas, como la alabanza a Evo Morales y a Hugo Chávez. Sin embargo –frente a este personaje que premeditadamente construye el equívoco y que luego les reprocha a sus lectores el ignorar dicha construcción– es difícil confiar en la veracidad de sus palabras. &lt;a href="http://elcuranderodelamor.blogspot.com/2006/11/oh-t-comechingona-del-demonio.html"&gt;Beatriz Sarlo&lt;/a&gt; lo fustiga por osar compararse a Arlt (autor que de vivir hoy, dicho sea de paso, tendría una relación similar a la de Vega con la blogósfera). La diferencia que la académica remarca es que mientras Arlt describía al mundo marginal porteño con desprecio (supuestamente porque, desde el deseo de transformar esa realidad, quería alertar a sus lectores sobre las injusticias que acontecían en un espacio negado e ignorado por los poseedores del poder), Cucurto en cambio celebra cándidamente esa marginalidad. Lo acusa de utilizar un narrador sumergido, es decir, una voz emergida desde el arrabal que no se ocupa en cambiar el acento ni en transformar sus modismos, sino que sigue siendo arrabalera ante lectores que no lo son. Le molesta quizás el salto simulado de lo “popular” a lo “culto”, mostrándose partidaria de hallar al salto de lo “culto” a lo “popular” como algo más enriquecedor y políticamente más productivo. Dicho en la jerga marxista que alguna vez manejó tan bien Sarlo: lo que hace Cucurto es contrarrevolucionario. Según su lógica, al no menospreciar y al no avergonzarse de la realidad descripta, alienta el conformismo de los estratos populares, considerando a la cumbia un arte digna de admiración y no un escapista efecto de la pobreza. El progresismo, entonces, &lt;a href="http://verboamerica.blogspot.com/2009/02/medios-cucurto-el-negro-blanco.html"&gt;no es un sayo que le quepa a Cucurto&lt;/a&gt;, más allá de que él reclame a las obras de Walsh, Urondo, Conti y Santoro como patrimonio idóneo de su catálogo cartonero (puede leerse este reclamo también como una ironía, ubicando a la obra de la "generación comprometida" como parte de ese reciclaje de basura que le lava la conciencia a quien lo consume según la lógica de la lismona no caritativa). &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La expulsión de las filas del progresismo que ejecutó Sarlo sobre la obra de Cucurto aún hoy no es del todo comprendida. Hay quienes siguen viendo algo así como una denuncia social (o “socialista”) en los textos cucurtianos; afortunadamente son sólo un puñado pequeño de jóvenes porteñoños que, por ejemplo, suelen realizar safaris fotográficos por villas de emergencias, con la esperanza de que sus fotos –obtenidas sin consentimiento informado y convertidas en objetos artísticos o informativos– despierten un sentimiento de lástima, impotencia y, finalmente, iniciativa en los otros (como sugiere Sarlo que los libros de Arlt hacían). Muchos de estos jóvenes se los puede ubicar ocasionalmente en la zona de Palermo, más precisamente en los alrededores de Plaza Cortázar, el famoso “Soho” porteño, que más que un espacio físico remitiría, según parece, a un estado mental. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:verdana;" &gt;Poesía rubia: la conexión sohera &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Sería una suerte de cliché decir que Washington Cucurto está en las “antípodas” de Viggo Mortensen. Sin embargo, a pesar de las diferencias, hay varias cosas que los iguala. He señalado que ambos producen y editan libros como pasatiempo. Debería señalar también que este año Mortensen f&lt;a href="http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0392/articulo.php?art=16286&amp;amp;ed=0392"&gt;inanció la publicación de una antología&lt;/a&gt; –coordinada por el bahiense Gustavo López, promotor de &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.revistavox.org.ar/proyecto.htm"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Vox&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;, una suerte de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Diario de Poesía&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt; lampiño– que reúne trabajos de poetas argentinos nacidos mayormente durante las décadas de 1960 y 1970. Son veintidós nombres entre los que se incluye, por supuesto, el de Cucurto. Junto a él, aparecen otros autores que en su gran mayoría están vinculados al grupo Zapatos Rojos, un colectivo de artistas diseminado con sus talleres literarios y sus encuentros poéticos por todo Buenos Aires, pero emplazado espiritualmente en el Soho. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El nuevo libro editado por Perceval Press es otra pieza más que engorda el catálogo de esta casa editora formada en 2002, luego de que Mortensen se determinara a aprovechar la enorme fama mundial que ganó tras formar parte de la película &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;El señor de los anillos &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;y se decidiera a editar y reeditar sus propios libros. De las casi cuatro docenas de títulos publicados por Perceval Press, aproximadamente la mitad son de la autoría de Mortensen. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/SpoIy1GEOGI/AAAAAAAAAAc/6SgllY2i_LA/s1600-h/3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer; width: 206px; height: 170px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Kc8jXc_Ssmg/SpoIy1GEOGI/AAAAAAAAAAc/6SgllY2i_LA/s320/3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5375618774559111266" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Mortensen, como autor, camina sobre la senda inaugurada por Ed Rausch en 1962 con la publicación de su libro &lt;/span&gt;&lt;a href="http://thispublicaddress.com/tPA4/archives/2006/07/twentysix_gasoline_stations.html"&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Twenty-six Gasoline Stations&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;, ya que sus libros mezclan fotografías e ilustraciones propias, con poemas y prosas poéticas, reflexiones sobre música o política y anécdotas también provenientes de su pluma. Muchos de esos libros nacen de los viajes que el actor realiza por el mundo, viajes que afronta no como un turista común sino más bien como un aventurero con conciencia social (los mismos que se maravillarían al encontrar la sede de Eloísa Cartonera en La Boca o el extinto comedor de Castells en Puerto Madero). &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Mortensen también ha incursionado por el campo de las grabaciones de audio, participando de la creación de discos de música experimental y de palabra hablada, ya que Perceval Press satisface todas las inquietudes del famoso actor, cediendo su blog corporativo para la recopilación de noticias que reflejan el multiculturalismo, el pluralismo y el igualitarismo que él profesa (junto a su afición por deportes como el fútbol, el fútbol americano, el basquetball, el rugby, el hockey, el handball y el baseball).  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Entre otros productos que comercializa se encuentran libros con reflexiones culturales (&lt;a href="http://www.percevalpress.com/artecubano.html?-session=pp_sc:C87534B11424d2EA82YrM14748B9"&gt;como el de la cubana Magaly Espinosa&lt;/a&gt;) y anti-bélicas (&lt;a href="http://www.percevalpress.com/twilight.html?-session=pp_sc:C87534B11424d2EA82YrM14748B9"&gt;como el que reúne textos de Naomi Klein, Howard Zinn, Anne E. Brodsky y otros&lt;/a&gt;), y también novelas de aventuras (&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Land of the Lost Mammoths &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;de Mike Davis); pero sobre todo se privilegian a las obras de impacto primariamente visual, porque se nota incluso que en todos los ejemplares hay un particular aprecio por el detalle de maquetación, ilustración y composición. Basta ver los libros de &lt;a href="http://www.percevalpress.com/fishbein.html?-session=pp_sc:C87534B11424d2EA82YrM14748B9"&gt;Fishbein&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.percevalpress.com/furlough55.html?-session=pp_sc:C87534B11424d2EA82YrM14748B9"&gt;Milstein&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.percevalpress.com/skip.html?-session=pp_sc:C87534B11424d2EA82YrM14748B9"&gt;Newton&lt;/a&gt; y otros artistas similares para constatarlo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Las publicaciones artísticas desfuncionalizan a los libros, convierten en obra de arte a lo que es un utensilio. Pese a que la convencionalidad y la familiaridad lo oculten, el hecho es que todo libro (pensándolo independientemente del texto) es intrínsecamente un dispositivo visual. Ahora bien sólo un puñado tienen el privilegio de ser una obra de arte &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;per se&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;. ¿Los son tanto los de Perceval Press como los de Eloísa Cartonera, o sólo los son los de una de las dos editoriales? Creo que la pregunta ya está contestada. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Francisco Crippa&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;* Más allá de la admiración por Zelarrayán (y por los demás referentes de la revista &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:verdana;" &gt;Literal&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;, epígonos ellos mismos de Céline y Henry Miller), ¿qué lleva a un escritor a producir un libro de esas características? Es difícil decirlo, pero cuando las estrategias de trasgresión son tan poco sutiles, es muy probable que todo se deba a cierta resignación. Quiero decir, es fácil imaginar a alguien en la Argentina actual que en su adolescencia se acerca a la práctica de la escritura literaria –tras su encuentro con Cortázar y Sábato–, que profundiza luego dicha afición –seleccionando más exquisitamente la lista de los libros admirados–, y que, tras el esfuerzo de emulación, cae en la cuenta de que es sumamente difícil escribir obras que realmente valgan la pena ser leídas: entonces, bajo cierta impotencia, se dedica a divertirse fabricando pirotecnia, con el mero fin de ver qué reacciones provoca. Es probable que esa haya sido la génesis de Cucurto, pero realmente importa poco.  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 11"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt; 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Ante todo, lo evidente: Fernández Meijide se presenta como una madre a la que le arrebataron un hijo y que desea conocer su paradero. El texto es una suerte de crónica del drama personal que la llevó a ser protagonista de la ofensiva dedehachehachista contra el gobierno dictatorial impuesto bajo el rótulo de “Proceso de Reorganización Nacional”; la elección del género le permite gravitar entre la presentación neutral de los hechos y la opinión propia acerca de los mismos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El momento más conmovedor del libro es, como era de esperarse, el relato de la madrugada del 23 de octubre de 1976, día de la detención del joven Pablo. Tras describir el episodio, apunta: “la realidad violenta del país y los métodos más despiadados y arbitrarios de represión de un estado dictatorial que buscaba disciplinar a la sociedad por medio del terror habían irrumpido en nuestro hogar. Y lo destrozaron.” A partir de allí se cuenta que hubo un deseo de certidumbre que la movió paulatinamente hacia la militancia permanente, al punto de renunciar a sus demás actividades para dedicarse &lt;span style="font-style: italic;"&gt;full-time &lt;/span&gt;a sus nuevas tareas. A medida que su conocimiento sobre la siniestra situación que atravesaba el país se iba acrecentando, se fortalecía la esperanza de encontrar a su hijo con vida, pese a que la información le hacía ver cuan improbable era ello. Su deseo de certidumbre, así, convivió con el de venganza. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Sin embargo el libro también refiere otro acontecimiento importante para Fernández Meijide: explica como su participación en todos aquellos eventos adquirió un valor que excedió los límites de la catarsis individual. La noción de “justicia”, entonces, reemplazó a la de “venganza”. A partir de allí comienza a hacer a un lado (lo que no significa “abandonar”) su dolor, y elabora su duelo en la frontera entre lo público y lo privado. Sus actos renuncian a ser guiados por el sólo deseo de calmar sus sufrimientos personales, y se inicia la búsqueda del modo de castigar –de acuerdo a las leyes– los crímenes que fueron cometidos. Ello acontece al mismo tiempo que comienza a aceptar que Pablo no volverá a aparecer con vida: deja entrever que la línea que transitaba con la expectativa de cerrar el círculo de su tragedia, deviene ante su mirada una curva demasiada extensa como para retornar al fortuito punto de origen. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La cuestión algebraica &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Es tristemente célebre la frase del General Videla pronunciada &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=9czhVmjeVfA"&gt;en una conferencia de prensa&lt;/a&gt; en diciembre de 1979: “frente al desparecido, en tanto esté como tal, es una incógnita. […] Es un desaparecido, no tiene entidad, no está. Ni vivo ni muerto: es un desaparecido”. Lo horroroso de la frase es el terror que inspira. Cuando el entonces primer mandatario de la república contestó con tan infame expresión, no hizo más que jactarse de la impunidad de la que gozaban las fuerzas del orden y sus aliados civiles. En efecto, como Díaz Bessone admitió ante Marie-Monique Robin en el documental &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=NfyiKeSBiJ4"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Escuadrones de la muerte. La Escuela Francesa&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, la actividad de exterminio se realizó desde una clandestinidad que les ahorraba el tener que justificar lo injustificable (como un fusilamiento) ante el Papa y demás organismos e instituciones con las que decían compartir sus valores. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Comparar a una persona, a un cuerpo vivo (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Leib&lt;/span&gt;), con una incógnita (una X), es un perverso acto en el que se mezcla el secreto –lo que no puede ser visto– con la obscenidad –lo que no puede no ser visto–: es un modo sutil de amenazar a quien osa preguntar acerca de lo que ve. A la letra X, culturalmente, se la asocia a lo incógnito y a lo vedado. En el primer sentido aparece como algo que se desea ver, en el segundo, en cambio, como algo que se desea ocultar. Anhelo de conocimiento y represión, esta ambigüedad (tan antigua como la letra misma, puesto que la X llega a Occidente como una adaptación del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;djed &lt;/span&gt;egipcio, un jeroglífico osírico asociado a la duración y a la muerte) es la incómoda sensación a la que se sometió a la mayor parte de la sociedad argentina durante los años de la dictadura. Quienes más la sufrieron fueron, sin lugar a dudas, los familiares de aquellos que habían sido detenidos y no aparecían por ningún lugar. Sus ansias por encontrarlos eran tan incalculables que son muchos los casos en que, voluntariamente, toleraban ser estafados con grandes sumas de dinero por videntes con supuestos poderes psíquicos o informantes sin información real. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La X en la que Videla convirtió a los detenidos-desaparecidos es similar a aquella X que se encuentra en el prefijo “ex”, unidad lingüística que genera distancia y cercanía entre dos objetos al mismo tiempo, remarcando la existencia de un “antes” y un “después” entre ambos, es decir, subrayando la irreversibilidad de los acontecimientos, difiriendo para siempre al olvido, dotando de presencia a lo que ya no está. De todos modos, la X de Videla es mucho más penosa que la del prefijo, pues en este caso no se la antepone a un nombre o se la sobreimprime a un rostro, sino que se la emplaza en lugar de un cuerpo. Se coloca un ente “sin entidad”, un algo impreciso, inaudible e invisible, allí donde debería haber una sonrisa, un corazón, una voz, un vientre, etc. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Quizás ello explique el motivo por el que Fernández Meijide, en torno a la polémica levantada por el libro, planteó la necesidad de variar la metodología para juzgar los delitos de lesa humanidad que, gracias a la nulidad (a veces meramente revanchista) de las leyes de perdón sancionada en 2004, actualmente se llevan a cabo: los familiares de los desaparecidos, especialmente los padres y las madres, como también los abuelos y las abuelas, fallecen sin noticia alguna sobre la ubicación de los restos óseos de sus hijos e hijas, o de la suerte de sus nietos y nietas. También hay hermanos, primos, cónyuges, amigos, tíos, hijos que quieren información, pero Fernández Meijide no puede hablar por ellos. Lo que ella propone es la reducción de las penas a los imputados a cambio de información precisa para el esclarecimiento de los casos. Si bien ello suena sensato para algunos, es algo absurdo para otros. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Aquí entra en juego la diferencia entre el Duelo y la Justicia. Como se señaló más arriba, al hablar de ambas nociones se ingresa en el terreno que delimita la separación entre lo público y lo privado. Las dos experiencias implican una recuperación de la realidad perdida pero con fines diametralmente opuestos: mientras que el Duelo busca enterrar en el pasado de una biografía a esa realidad, la Justicia intenta determinar para el futuro la sanción social más adecuada para lo ya acaecido. Ese desfasaje hace que el Duelo y la Justicia se excluyan. Sin embargo, Fernández Meijide, al hacer su propuesta, no pretende más que intentar juntarlas: al reunir simultáneamente dos excluyencias, queda en evidencia tanto su &lt;span style="font-style: italic;"&gt;necesidad &lt;/span&gt;como su &lt;span style="font-style: italic;"&gt;imposibilidad&lt;/span&gt;, o sea, se acepta que no puede haber un duelo completo que entierre al pasado sin fisuras, así como tampoco puede haber una justicia que castigue de acuerdo a la medida más óptima. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La cuestión aritmética&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Aquello que verdaderamente levantó mayor polémica en torno al nuevo libro de Fernández Meijide es el tema del número de real de desaparecidos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;a href="http://www.infobae.com/contenidos/464569-101275-0-Carlotto-Lo-que-dice-Fern%C3%A1ndez-Meijide-es-realmente-alarmante"&gt;Estela de Carlotto&lt;/a&gt; mostró cierta tristeza al tener que recordarle que –como sugiere el informe de la CONADEP– se tienen todas las razones para suponer un número de desaparecidos más alto al de los 7.954 que señala la otrora ministra, y que es el número documentado oficialmente por los organismos pertinentes. &lt;a href="http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&amp;amp;nid=27681"&gt;Hebe de Bonafini&lt;/a&gt;, por su parte, calificó de “oprobio” al tema de la cuantificación rigurosa, y con su ingeniosa verborragia se arrogó el derecho (aparentemente por su intransigencia) a ser una de las pocas idóneas para defender la memoria de los desaparecidos, acusando a Fernández Meijide de alentar la polémica con meros fines mercadotécnicos.  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La corporación política también opinó. De entre las diversas voces se destaca la de &lt;a href="http://juventudinformada.com.ar/?p=4780"&gt;Victoria Donda&lt;/a&gt;, cuyos padres fueron, según se sospecha, detenidos y desaparecidos por su propio tío. La diputada, antigua integrante de la bancada del Frente para la Victoria, sostuvo que le parecía una tristeza que el “cuestionamiento al proceso de Memoria, Verdad y Justicia” provenga de quien fue víctima directa del accionar terrorista del gobierno. Se lamenta también que sus declaraciones concuerden con la posición de quienes niegan el “genocidio” (a quienes no vacilaría en calificar como “la derecha”).&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Empero, fue Eduardo Luís Duhalde, el secretario de DDHH, quien &lt;a href="http://mpliberacion.com.ar/CARTA-PUBLICA-A-LA-SRA-GRACIELA.html"&gt;escribió una carta pública&lt;/a&gt; a Fernández Meijide expresando, quizás, la postura más coherente de quienes incluyen a la vindicación de la memoria ante el terror como instrumento político. En su carta, Duhalde le habla como “compañero de las luchas antidictatoriales”. Ello es algo que Fernández Meijide puede comprender, sin embargo el sentido de lo que fue la vida bajo la dictadura de 1976-1983 difiere para ambos. Fernández Meijide lo dice: la violencia del gobierno irrumpe en su hogar la noche del secuestro de su hijo, recién allí la dictadura se le convierte en un enemigo ante el que no se puede estar pasivo. El caso de Duhalde es distinto, puesto que el actual funcionario participaba de Montoneros, agrupación armada tan sediciosa como las FFAA golpistas (según lo dictamina el artículo 22 de la Constitución Nacional). &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Duhalde acusa también a Fernández Meijide de un “error esencial: el creer que existe algún registro fehaciente de la dimensión del crimen masivo de lesa humanidad perpetrado por las Fuerzas Armadas argentinas y sus socios civiles”, y prosigue sosteniendo que “el único registro fehaciente de la cantidad de víctimas asesinadas, su identidad y destino final solo está en poder de los asesinos.” Esto contraría, por ejemplo, al &lt;a href="http://www.blogger.com/www.cels.org.ar/common/documentos/informe_anual_2007.pdf"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Informe 2007&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; que publica el CELS sobre la situación de los DDHH en la Argentina, el cual dedica por lo menos unas diez páginas (61-71) para hablar sobre la inverosimilitud de la versión que sostiene que todos los documentos relativos a las desapariciones forzosas de personas durante 1976-1983 fueron incinerados por órdenes del General Nicolaides. Además Duhalde concuerda con la propia Fernández Meijide con quien pretende disentir, pues ella, justamente, defiende la idea de que el dato más fehaciente lo puede aportar quien cometió el asesinato, y que por ello es tan necesario hacer lo posible para obtener esa información. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Tras dejar en claro que la aberración criminal no es una cuestión aritmética, que al “asesinar a un hombre se está asesinando a la humanidad”, Duhalde procede a dar argumentos para sostener que la cifra de 30.000 detenidos-desaparecidos no es arbitraria: la cantidad de sitios clandestinos de detención, sumada a la estimación sobre el número de prisioneros que hubo en los centros de detención más grandes del país, a la cantidad de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;habeas corpus&lt;/span&gt; presentados (y rechazados), al número de integrantes de las estructuras militares afectadas a la represión ilegal, a las declaraciones de los propios militares rescatadas por hombres como Haroldo Conti antes del golpe de Estado, y a los informes de la Embajada de EEUU que enviaban a Washington, hacen válido, en apariencias, al número popularizado desde 1984 para –&lt;a href="http://www.perfil.com/contenidos/2009/08/07/noticia_0036.html"&gt;según Fogwill&lt;/a&gt;– magnificar la cantidad con el fin de que el 0,1% de la población argentina figure como víctima de la violencia de lesa humanidad. Duhalde parece contestarle a alguien que al reducir el número de víctimas reduce el número de victimarios y, lo que es peor, reduce la culpabilidad de aquellos. Resulta dudoso, sino ridículo, creer que Fernández Meijide adhiere a esa postura. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Contar los demonios, contar los desaparecidos, contar la historia&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;En su misiva a Fernández Meijide, Duhalde la critica por no criticar la “teoría de los demonios”. Dicha teoría, es decir la interpretación de la violencia armada de la década de 1970 como una guerra entre dos bandas rivales en medio de una sociedad inocente y victimizada, según Duhalde, “no iguala como pareciera la responsabilidad de la violencia popular al terrorismo estatal, sino que en la medida en que sostiene que la violencia popular fue anterior a los crímenes de Estado, en definitiva se convierte en la teoría de un solo demonio, el de los sectores populares.” El funcionario luego unifica todos los episodios de violencia estatal (desde el Bombardeo de Plaza de Mayo en 1955 hasta la Masacre de Trelew de 1972, pasando por todas las instancias intermedias, incluida el Plan CONINTES) como parte de una represión masiva y criminal contra el pueblo argentino. También le agrega el adjetivo de “sistemática”. Cuesta creer, no obstante, que todos los actos represivos hayan sido meticulosamente planificados y estén estrechamente relacionados entre sí como para adosarles el calificativo de “sistemáticos”. Es decir, que hubo preparación real y organización eficaz para cometer crímenes de lesa humanidad, para violar las libertades individuales, es algo innegable, ahora bien que cada acto de represión haya sido parte de la misma trama de guerra consuetudinaria contra el movimiento popular argentino es difícil de aceptar. En este caso nos encontraríamos frente a unas FFAA constituidas con el principal fin de violar el orden constitucional –como en 1930, 1943, 1966 y 1976, e incluso 1962–, diseñadas para ser el enemigo íntimo, el demonio personal, de aquella masa humana concentrada bajo el concepto de “pueblo” (y no el de “ciudadanía”), siendo todo integrante de este cuerpo de defensa un criminal en acto o en potencia. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Duhalde enumera: Camps, Menéndez, Bussi, Etchecolatz, etc.; sus condenas han “servido para que la condena social al terrorismo de Estado sea irreversible”. Es probable. También es probable que corrigiendo una resolución de una comisión oficial, &lt;a href="http://www.rionegro.com.ar/arch200605/20/n20f07.php"&gt;agregándole prólogos revisionistas a documentos históricos como el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nunca Más&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, la opinión ciudadana respecto al asunto se modifique. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;De todos modos, siendo la sociedad argentina un conjunto heterogéneo y abierto, jamás se logrará que la condena al terrorismo de Estado sea universal. Es decir, quienes avalan el estilo brutal con el que se reprimió a los guerrilleros y a sus no siempre comprobados aliados civiles –al igual que aquellos que vindican la acción de los grupos armados organizados con apoyo de cúpulas de poder locales y extranjeras, y aquellos que responsabilizan de las tragedias nacionales a todos los sectores que luchaban por el acceso al poder y la defensa de sus intereses– seguirán existiendo; pero quienes no lo harán más (o lo harán como una fantasmal e infausta X, a menos que se tomen medidas razonables) son los detenidos-desaparecidos. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Quizás por ello sea preciso atreverse a mirar los acontecimientos como realmente pasaron, más allá de que todas las barreras epistemológicas posibles se nos aparezcan. En primer lugar, sería útil dejar de hablar de “Memoria, Verdad y Justicia” y comenzar a hablar de “Historia, Verdad y Justicia” en su lugar. “Historia” y “Memoria” no son conceptos intercambiables. Francis Bacon, &lt;a href="http://www.antorcha.net/biblioteca_virtual/filosofia/enciclopedia/10.html"&gt;al clasificar las ciencias según las principales facultades intelectuales&lt;/a&gt;, asignaba la “imaginación” a la poesía, la “razón” a la filosofía (y a las demás ciencias empíricas), y la “memoria” a la historia; su error fue creer que la Historia es un producto de la memoria y no de la razón, que es algo subjetivo y no –cuanto menos– intersubjetivo. La Historia excede a la Memoria, pues esta última es particular: es el conjunto de recuerdos de un individuo, ya sean privados o públicos. La memoria es, en esencia, parcial, y eso la convierte en parte fundamental de la Historia, pero no ya en la Historia misma.   &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Por ello, cuando se convirtió al 24 de marzo en el día por la Memoria, la Verdad y la Justicia se lo hizo con la intención de “restaurar” una memoria ocultada a la espera de ser recuperada, pues se conjeturaba que su eclipsamiento –provocado por indultos y leyes de perdón– era algo fríamente maquinado, como si el olvido que se impulsaba era una suerte de entierro indigno. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;A los detenidos-desaparecidos no se los puede enterrar porque, en principio, no dejan de ser una lamentable X. Tal vez el más grave de los errores de la CONADEP fue emitir su informe con un título tan taxativo, convirtiendo a una expresión de deseo en algo que debiese ser una obligación. Y si la misma comisión dejó abierta la puerta para que nuevos casos fuesen denunciados, no debió entonces extinguirse tan pronto, debió haber subsistido como un organismo permanente, con funciones claramente delimitadas, orientado a investigar y autentificar todas las denuncias nuevas que saliesen a la luz. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Actualmente se habla de 30.000, pero sólo hay un número mucho menor de casos documentados. A los 30.000 estimados desaparecidos, después de 24 años del juicio a las Juntas Militares, se los percibe como a una masa anónima, una consigna para protestar, un cliché (y, más grave aún, se los equipara con los denunciados como desaparecidos después de 1983, quienes no son casos menos o más trágicos, sino simplemente distintos, y por tanto no se los puede incluir en la misma trama de terrorismo de Estado, pues se corre el riesgo de prolongar la demonización de un sector de la sociedad, o al menos de algunas de sus instituciones). Los 7.954 desaparecidos que señala Fernández Meijide, en cambio, son 7.954 nombres, 7.954 rostros, 7.954 biografías, 7.954 tragedias. Devolverles la identidad a los desaparecidos tal vez le sirva a la ex-funcionaria para proponer Justicia allí donde los demás quieren venganza, la construcción de la Historia (y el sosiego de la Memoria) allí donde los demás ven 30.000 que no están.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;José Franco&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3079402205567517198-4788846362310897324?l=elelector.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elelector.blogspot.com/feeds/4788846362310897324/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3079402205567517198&amp;postID=4788846362310897324&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3079402205567517198/posts/default/4788846362310897324'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3079402205567517198/posts/default/4788846362310897324'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elelector.blogspot.com/2009/08/matematica-y-memoria-contar-las.html' title='Matemática y Memoria: contar las ausencias'/><author><name>admin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00814286350611570337</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3079402205567517198.post-6336391895012415710</id><published>2009-06-30T07:21:00.001-07:00</published><updated>2009-08-02T19:03:08.828-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><title type='text'>Arte nuevo de hacer vieja política</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: justify;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;Hasta la victoria siempre&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras las elecciones, el mapa político del país quedó definitivamente rediseñado. Es difícil consagrar al ganador, pero resulta fácil ver en Kirchner al máximo perdedor –especialmente después de haber convertido a una elección legislativa en un plebiscito. El peronismo, más allá de sus variaciones e innovaciones, continúa siendo el partido dominante, por lo que sus prácticas habituales siguen intactas. Una de ellas es la que sufre Kirchner ahora: intolerancia hacia quien, valiéndose de la estructura del PJ, no pueda obtener la victoria. Considerando que tras la derrota de un candidato peronista emergen decenas de dirigentes ávidos de ocupar su lugar, el victorialismo es una de las banderas más tácitas del justicialismo. Sólo dirigentes como Duhalde (cuya construcción de poder ha sido meticulosa y extensa) han podido evitar darse por vencidos. Kirchner, al menos urgentemente, se ha visto obligado a dar un paso al costado.&lt;br /&gt;Con Kirchner neutralizado, los empresarios de Narváez y Macri capturan los espacios que el oficialismo les deja en la provincia de Buenos Aires y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En Tucumán y Chubut, los kirchneristas Alperovich y Das Neves se imponen –respectivamente– con comodidad, y comienzan a calcular sus oportunidades futuras; en San Juan y Formosa, Gioja e Insfrán repiten el gesto de sus colegas, pero plantean una estrategia más acorde a sus posibilidades. En Chaco, pese a todo el conflicto por el nepotismo, Capitanich triunfa.&lt;br /&gt;Por otro lado, el tercer puesto del candidato avalado por Menem en La Rioja y la prohibición de Patti en Buenos Aires ubican al ex-presidente afuera de toda disputa real de poder, pero no por ello convertido en un cadáver aún.&lt;br /&gt;A su vez el Peronismo Federal de Puerta y Romero, nuevo avatar del menemismo, se posiciona segundo en Misiones y Salta, tercero en Tucumán, y cuarto en Jujuy, La Rioja y Santiago del Estero. En Neuquén no consigue ni un 4% de los votos finales. En Catamarca, oficialmente, recibe menos votos que el Partido Obrero, pero Saadi y Barrionuevo –dos proscriptos del kirchnerismo– suman su apoyo a la nueva y hasta ahora poco exitosa corriente.&lt;br /&gt;Los Rodríguez Saa, por su parte, controlan San Luís sin dificultades. Auspician candidaturas en las vecinas Córdoba, Mendoza y La Pampa, y se animan a dar pelea en la provincia de Buenos Aires y en Capital Federal, pero su actuación en todos los distritos en los que son visitantes es intrascendente.&lt;br /&gt;En Córdoba, el gobernador Schiaretti es incuestionablemente derrotado, y De la Sota reaparece en escena para reorganizar un PJ local al que el kirchnerismo no pudo orientar hacia sus horizontes.&lt;br /&gt;En Santa Fe, el ex gobernador Reutemann vence por escaso margen al candidato socialista del oficialismo, y se perfila como la principal opción renovadora y derechohabiente del peronismo kirchnerizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;Los posibles rostros del peronismo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto Reutemann como Macri comienzan a acomodarse en la estructura nacional del PJ, tejiendo alianzas para llegar a 2011 con chances reales para ser presidenciables. Lo que separa a uno del otro es que el santafesino, a diferencia del porteño, no renegó nunca del peronismo.&lt;br /&gt;Macri obró estratégicamente: tras rechazar –apadrinado por Puerta– una candidatura por el PJ de Misiones, el empresario se lanzó a la conquista de la Capital, distanciándose del peronismo para obtener el triunfo en un distrito que, a diferencia del resto del país, es inmune (y hasta opositor) a la vieja doctrina del General. Tuvo éxito. El publicista ecuatoriano Jaime Duran Barba, antiguo militante de la Juventud Peronista y actual importador de neoconservadurismo perceptivo para toda Latinoamérica, fue uno de los inventores de la Propuesta Republicana, el famoso “PRO”. Es el PRO de Durán Barba lo que acerca y distancia a Macri del triunfo: por un lado le permite fingir ser una renovación y ganarse una buena parte del electorado anti o circunstancialmente peronista, mientras que por el otro lado causa rechazo en los líderes del Peronismo Federal (que prefieren verlo más como un posible socio que como un próximo jefe) y pierde espacios en el interior.&lt;br /&gt;En Entre Ríos hubo conflicto entre ambos grupos: Maya, el candidato “disidente” (tal y como se vendió) apoyado por Puerta y Romero, quedó bastante más lejos de lo esperado de Saliva, el candidato macrista. Dicha falta de concordancia los dejó muy detrás de kirchneristas y radicales. En Corrientes pasó algo similar: el puertoromerismo apoyó a uno de los Romero Feris, que terminó último, mientras que Macri facilitó el triunfo de uno de los Colombi (no obstante, hay que tener en cuenta que la política correntina es un caso especial, puesto que la hegemonía que ejercen los partidos locales de cuño conservador –y que obliga en ocasiones a extrañas alianzas entre el PJ y la UCR– es algo que no ocurre en otros lugares).&lt;br /&gt;Al igual que los proyectos de Carrió, Macri se adapta como un guante a las necesidades políticas de la principal área metropolitana de la Argentina, pero no logra construir una plataforma nacional y mucho menos extender una red en las provincias. Carrió tuvo que claudicar y fusionar su espacio al del radicalismo, ¿Macri hará lo mismo?&lt;br /&gt;La verdadera tensión se genera en la provincia de Buenos Aires, el distrito de mayor peso electoral. La gobernación de dicho distrito es la máxima aspiración de Francisco de Narváez, dirigente de futura presidencia vedada por la Constitución Nacional. Un hipotético triunfo del colombiano en 2011 dejaría a Macri en el umbral de la presidencia, obligando al Peronismo Federal a disputar provincia a provincia los PJ des-kirchnerizados, dado que es improbable que el PRO pueda montar una estructura federal competitiva.&lt;br /&gt;Ahora bien, de no ganar de Narváez, entonces Reutemann paralizaría a Macri y avanzaría con menos dificultad hacia la presidencia –sólo estaría obligado a enfrentar a los referentes post-kirchneristas. El senador santafesino, además, obtendría mayor aceptación de los PJ en las provincias que el líder del PRO, pues simplemente volcaría a su favor una estructura ya operativa (con sus respectivas y esperadas resistencias), en lugar de tener que montar la propia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:100%;" &gt;Oposiciones y opciones &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá del justicialismo, resulta complicado vislumbrar el alcance y el poder de las demás fuerzas políticas. Es probable que el principal grupo opositor al actual gobierno, el Acuerdo Cívico y Social, tenga sus días contados. Sus pilares se alejan. El Partido Socialista presentó listas separadas en Capital Federal, Río Negro, Mendoza y Entre Ríos (y en Tucumán amenazó con alejarse); la Unión Cívica Radical se negó a sumarse a la alianza en Córdoba, San Luís, Misiones y Tierra del Fuego; y el ARI en Jujuy y en Chubut –sin contar a la díscola estructura partidaria fueguina– tampoco se integró al Acuerdo. En Santiago del Estero directamente no hubo ningún tipo de coincidencia entre las tres fuerzas. Cabe recordar también que a través de este sello político llegaron al Congreso once diputados y una senadora vinculados a la Mesa de Enlace, representantes cuyas lealtades no son tan sencillas de definir.&lt;br /&gt;Es por ello que, pese a lo que Carrió declare, el poder real de su espacio político es limitado e inestable. Es decir, lo más probable es que el Acuerdo Cívico y Social tienda en los próximos meses a desarticularse o, en el mejor de los casos, a implosionar paulatinamente.&lt;br /&gt;Ahora bien, Luís Juez –un ex-peronista– ganó estrechamente en Córdoba, mientras que Julio Cobos –un ex-radical– arrasó en Mendoza. Ambos políticos se presentan algo así como el exceso y la mesura, la honestidad brutal y la moderación pluralista. Sin embargo ninguno de los dos, por más entusiasmo que irradien, puede ganar una elección a nivel nacional sin acercarse a peronistas o radicales. Por lo pronto ningún sector del PJ se mostró interesado en aliarse a ellos, por lo que es presumible que sólo negociando el apoyo de la revivida UCR puedan afrontar una elección mayor en 2011.&lt;br /&gt;Fernando “Pino” Solanas, por otra parte, se posiciona como el canalizador de electores anti-políticos, o mejor dicho, semi-politizados. Ocupa el rol que hace no más de siete años ocupaba Luís Zamora. Será cuestión de que denuncie y defraude para que quede en evidencia su real influencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Patricio Coronel&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3079402205567517198-6336391895012415710?l=elelector.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elelector.blogspot.com/feeds/6336391895012415710/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3079402205567517198&amp;postID=6336391895012415710&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3079402205567517198/posts/default/6336391895012415710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3079402205567517198/posts/default/6336391895012415710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elelector.blogspot.com/2009/06/arte-nuevo-de-hacer-vieja-politica_30.html' title='Arte nuevo de hacer vieja política'/><author><name>admin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00814286350611570337</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3079402205567517198.post-2523047576048554171</id><published>2009-05-16T18:28:00.000-07:00</published><updated>2009-08-02T19:02:47.470-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><title type='text'>Judíos peronistas, hebreos justicialistas</title><content type='html'>&lt;div  style="text-align: right;font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y Heller... y Heller...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿y Heller dónde va?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Se va para el Congreso&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;a luchar por la igualdad&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Jingle propuesto por militante&lt;br /&gt;hellerista para evocar su pasado&lt;br /&gt;popular como dirigente de Boca)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y Heller... y Heller...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿y Heller dónde está?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Está en la sinagoga&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;leyendo &lt;/span&gt;El Capital&lt;span style="font-style: italic;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;(Jingle modificado por&lt;br /&gt;peronistas exaltados)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Heller und Pfenning&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Carlos Heller no es peronista y nunca lo fue. Cercano a la órbita de la Federación Juvenil Comunista en sus años tempranos, el banquero lidera ahora su propio espacio, el Partido Solidario (PSOL), pero cuenta también con el apoyo del Partido Justicialista en el distrito Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Tras la decisión de bajar a Jorge Telerman de su candidatura a diputado nacional, el Frente para la Victoria (nombre que utiliza el justicialismo desde su kirchnerización) transformó su lista en espejo de la de Encuentro Popular para la Victoria. Dicho acontecimiento ofusca a la ortodoxia peronista porteña.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Un judío y comunista “infiltrado” en el peronismo (según la visión de los ortodoxos) no es algo nuevo. El caso más recordado es el de José Ber Gelbard, impulsor de la CGE –como órgano “federal” del empresariado argentino en contra de las “unitarias” UIA y SRA– y Ministro de Economía durante la presidencia setentista de Perón. Este inmigrante fue, quizás, el más ágil de los empresarios que integró el famoso Directorio del Partido Comunista, que presidía Victorio Codovilla, y cuya finalidad era dirigir las finanzas de la organización. Con créditos concedidos por la URSS, los miembros del Directorio se ocuparon de hacer numerosas inversiones para conseguir fondos (y desviarlos, silenciosamente, hacia sus bolsillos). Una de esas operaciones consistió en construir una red bancaria de cooperativas. El Banco Credicoop, el que dirige Heller desde hace años y que llegó a ser el segundo banco privado más poderoso del país, tiene allí su origen.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Pero evoquemos a los peronistas. Alberto Buela, un filósofo al que la CGT envió como delegado a Europa a principio de los ochenta y terminó doctorándose en la Sorbona unos años después, condena a Heller, con delicado y socarrón antijudaísmo, &lt;a href="http://peronosfera.ning.com/profiles/blog/show?id=2623082%3ABlogPost%3A58447"&gt;porque su presencia obscurece a la de sus amigos&lt;/a&gt;. El tercer puesto de la lista asignado a Julio Piumato le parece, a su juicio, intolerable, al punto tal de pedir que los votantes auténticamente peronistas tachen con un bolígrafo el nombre de “Heller” antes de introducirlo al sobre. La lejanía de Piumato del encabezamiento, se sospecha, trunca una vez más la contratación de Buela como asesor del hipotético legislador, algo que ya le había pasado –pero por otros motivos– &lt;a href="http://www.rebanadasderealidad.com.ar/buela-23.htm"&gt;con Héctor Recalde&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Por otra parte, Julio Bárbaro –&lt;a href="http://www.harrymagazine.com/200906/fantasma.htm"&gt;que amagó con presentarse en las listas de la DC&lt;/a&gt;, cediendo luego su puesto a la hija de Roberto Noble, aquel recordado magnate de los medios que tras su paso por la política conservadora (de la mano de Federico Pinedo y Manuel Fresco) fundara Clarín para “dar una nota nueva en el concierto de tambores del peronismo de 1945”– &lt;a href="http://www.perfil.com/contenidos/2009/05/15/noticia_0047.html"&gt;salió a lamentarse&lt;/a&gt; de que la derrota que la rama porteña que su movimiento viene repitiendo desde hace 15 años vaya a ejecutarla, en esta ocasión, un extraño. Su argumento se percibe tan pueril que roza el cinismo: sostiene, en un tono de trágico heroísmo, que si la ideología peronista debe morir, al menos debe hacerlo por sus propios medios, combatiendo sus propias batallas, dirigida por sus propios generales. Despotrica contra los “progresistas” que se han apoderado del Partido. Éstos, al parecer, son elementos ajenos a la doctrina justicialista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La excesiva sinceridad de uno y la patente hipocresía del otro no son más que lamentos en público. Pese a ellos, Heller no termina de convencer al peronismo progresista ni al progresismo peronista, que tras la operación contra Ibarra perdió a su candidato. Los votos de los desorientados peronistas porteños se concentran en Pino Solanas, al que se le suma un sector importante de la centroizquierda que, tras rechazar a los (más o menos visibles) trotskistas Castillo, Ripoll y Zamora, aprueban el modelo chavista sabiéndolo inocuo desde su posición minoritaria en el Congreso de la Nación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El peronismo, objeta la ortodoxia distanciada del kirchnerismo, no es judío ni comunista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:verdana;font-size:100%;"  &gt;Desde el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pardes&lt;/span&gt; (kirchnerista) de la República&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Así como con justa razón Buela negaría toda acusación de antisemitismo y aceptaría gustoso el mote de “antisionista”, así también Bárbaro –al mismo tiempo que condena al extraño “progresismo” hacia el que ha derrapado el peronismo porteño– niega ser maccartista. Recuerda, para convalidar su posición, su apoyo a Fernando Nadra durante las dictaduras, suponiendo retrospectivamente que ser comunista equivaliese a ser eurocomunista. Fernando Nadra, intelectual al servicio del PC, se asemeja a su colega Amado Heller –hermano del líder del PSOL– en que ambos tuvieron hermanos empresarios.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Emile Nadra, a diferencia de Carlos Heller, no se destacó en el ámbito financiero sino en el productivo. Se lo recuerda por su asociación con Gelbard en 1962 para comprar la Compañía Azucarera Tucumana. Unos pocos años más tarde, la empresa Ledesma –armonizada, a través de la acción de Krieger Vasena, con el gobierno de la autodenominada Revolución Argentina– presionó para hacerse con el monopolio de la caña de azúcar en el NOA, y consiguió que Onganía decrete el cierre de once competidores ingenios tucumanos; los pertenecientes a la CAT, como era de esperarse, fueron los primeros en caer. Cientos de miles de personas tuvieron que abandonar sus hogares, instalándose en los cinturones suburbanos, especialmente de Buenos Aires.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Actualmente un sindicalista tucumano, el otrora radical “combativo” Roberto Palina, líder de la FOTIA desde hace quince años, propone –en su campaña para senador nacional por un partido provincial– impulsar una ley para que el Estado cree un fondo de reparación histórica con el fin de resarcir las acciones del –¿por qué no llamarlo?– genocidio impulsado por Onganía. Pero dicen que el tal Palina es un borocoteado, y que, más allá de presentarse a los comicios como opositor, en realidad es oficialista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;En su lista lo acompaña Gumersindo Parajón, un puntero radical que desde hace más de diez años intenta “por sus propios medios” ocupar cargos legislativos, tanto provinciales como nacionales. Cuando sus “propios medios” son insuficientes recurre entonces a apoyos circunstanciales. Así, para esta ocasión, se presenta, según se dice, promovido por el oficialismo, mientras que hace cuatro años atrás se presentaba a elecciones con el apoyo de Julio Miranda, un menemista tardío devenido oportuno duhaldista, que buscaba fisurar el poder del gobernador Alperovich, quien ganó aquella contienda con aproximadamente el 80% de los votos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El oficialismo de Tucumán tiene por líder al conductor del Partido Justicialista local, un judío de profesión empresario, como Heller. Alperovich, empero, no tiene un pasado comunista, sino radical, ligado a Alfonsín. De cualquier manera su gobierno, según parece, copia prácticas y modalidades del gobierno nacional de Kirchner, su padrino peronista (tras haber roto previamente con Duhalde): rediseño institucional, obras públicas constantes y autoritarismo son su sello. Se comenta que Alperovich mandó a Parajón a que, mediante denuncias dedehachehachistas, &lt;a href="http://www.lagaceta.com.ar/nota/288659/Politica/Segun_Goane_desde_PE_buscan_desplazarlo.html"&gt;le destituya un juez opositor&lt;/a&gt;, al mismo tiempo que consiguió servilismo de la FOTIA –sindicato proto-peronista que no vaciló en implementar métodos piqueteros contra el gobernador justicialista Domato en 1987– &lt;a href="http://www.lagaceta.com.ar/nota/258642/Politica/Palina_sera_oficialista_porque_percibe_madurez_Alperovich.html"&gt;al pagar la deuda que Palina no podía cancelar&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Tucumán es uno de los pocos distritos argentinos en los que el kirchnerismo domina cómodamente, y la oposición no consigue darle pelea. Aníbal Fernández consideró a Alperovich &lt;a href="http://www.elsigloweb.com/portal_ediciones/779/portal_notas/34336-anbal-fernndez-defendi-a-alperovich-como-presidenciable"&gt;un presidenciable para 2011&lt;/a&gt;. Sin embargo es difícil que ello suceda. Alperovich ya empezó a hablar de una nueva reforma de la Constitución Provincial para asegurarse un tercer mandato consecutivo. Su cetro de mando con inscripciones talladas en quechua y en hebreo deberá permanecer, al menos por ahora, en la ciudad cuna de nuestra Independencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Patricio Coronel&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3079402205567517198-2523047576048554171?l=elelector.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elelector.blogspot.com/feeds/2523047576048554171/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3079402205567517198&amp;postID=2523047576048554171&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3079402205567517198/posts/default/2523047576048554171'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3079402205567517198/posts/default/2523047576048554171'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elelector.blogspot.com/2009/05/de-peronistas-y-judios.html' title='Judíos peronistas, hebreos justicialistas'/><author><name>admin</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00814286350611570337</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
